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lunes, 25 de mayo de 2015

Manuela y los culturematics



La campaña de Manuela,  de Ahora Madrid, pasará a los anales de la historia y será objeto de estudio en muchas escuelas de comunicación, al igual que  sucedió con la campaña de Obama o la campaña cool de Podemos. En este post me propongo, no tanto analizar la campaña y sus elementos innovadores, que ya lo han hecho otros detenidamente, sino que lo que pretendo  es, mas bien, describir la campaña de Manuela desde un concepto emergente que, creo, puede aportar luz a la hora de comprender mejor su éxito. Me refiero al concepto de "culturematic", que tiene que ver con la innovación y sus dinámicas.

La palabra culturematic la acuñó Grant McCracken para intentar analizar fenómenos culturales para los que no hay exactamente una explicación, fenómenos extraños, raros e imprevistos que se dan en entornos cada vez mas imprevisibles y que, sorprendentemente, logran convertirse en sucesos relevantes. El concepto culturematic es útil para intentar comprender  este tipo de fenómenos, y la contra-lógica subyacente de estos procesos culturales poco aprehensibles desde las herramientas de la antropología tradicional. 
Los culturematics son eventos de rabiosa actualidad, vivos y pequeños, con cierto encanto, y que dan qué pensar, como la campaña de Manuela, y que son capaces de cambiar las cosas. Algunas de las características generales de los culturematics son:
   -Los culturematics empiezan siendo pequeños,  necesitan poco input exterior para comenzar a rodar y requieren de poca masa crítica para expandirse
   -los culturematics capturan nuestra atención desde el principio, son pegajosos, contagiosos, meméticos. Bien porque son novedosos o extraños  la cuestión es que nos gusta hablar de ellos a los demás. Y justo esto estoy  yo, ahora mismo, haciendo.
   -Los culturematics nos dan la impresión de que el mundo es manejable. Si la campaña de Manuela se ha orquestado en apenas 2 semanas, sin mucho dinero y con relativamente poca gente involucrada, imagínense lo que podría haberse hecho con más tiempo, dinero  y gente. Así, el cambio político que proponía la campaña de Manuela, que era casi impensable, se visibiliza como posible, y de alguna manera, en un mundo impredecible, parece como si se redujera la entropía.
   -Los culturematics son un experimento del tipo "tu también puedes intentarlo", un vector de experiencia exploratoria que nos invita a todos a convertirnos en aventureros y participar. Los culturematics nos permiten soltar una idea al mundo y ver cómo responde.
   -Los culturematics gustan de obtener orden del caos. Son orden emergente del desorden y el azar, orden ruidoso, múltiple y complejo. Los culturematics son gramáticas generativas que crean multitud de discursos en la superficie. Y así ha sido la campaña de Manuela, caótica y experimental, de mucho y rápido prueba y error, un proceso autoorganizado y ruidoso, sin grandes liderazgos y, en gran parte, espontaneo.
   -Los culturematics descubren valor, cosas  allá donde otros no ven nada. Y de la nada salió Manuela  como alcaldesa. Pero había que experimentar con esa nada.
   -Los culturematics son a la vez divertidos y serios, como los daimones, que pueden ser a la vez malos y buenos. La campaña de Manuela, para sus participantes, ha sido la experiencia lúdica más seria de sus vidas.
   -Los culturematics pretenden cambiar nuestros contenidos mentales. Los culturematics reconfiguran la cultura, la resignifican creando nuevas categorías de percepción que  nos obligan a  ver lo que no esperábamos ver y a considerar cosas que antes no teníamos en cuenta.
   -Los culturematics apelan a nuestra curiosidad, la activan,  provocan cierto  entusiasmo, el entusiasmo de saber hasta dónde podemos llegar. La curiosidad no es más que intentar buscar respuestas, los culturematics ponen en marcha esa dinámica.
  -Los culturematics nos dejan fluir y es entonces cuando pasan las cosas. Los culturematics nos embarcan en una aventura a lo desconocido que nos apasiona, que nos motiva intrínsecamente y donde la gran recompensa es el camino recorrido. La motivación intrínseca nos permite perseverar en la adversidad de las circunstancias y enfrentarnos a  los escépticos y sus discursos inmovilizadores.


Los culturematics son una manera de explicar cómo la cultura cambia, en este caso, la cultura política y ciudadana. Un culturematic, a la manera de McCracken, es una aplicación para la innovación cultural, una máquina de hacer cultura, una máquina que, como tal, se comporta siguiendo ciertos esquemas operativos. Así, un culturematic esta diseñado para realizar tres tareas básicas: probar (testear) el mundo, descubrir significado y generar valor. Analicemos mas profundamente estas dimensiones del funcionamiento de los culturematics para visualizar la campaña de Manuela como una máquina de innovación cultural:
    -Probar el mundo es provocarlo con algo inesperado,  paradójico,  con algo que sigue esa lógica del what if?, algo capaz de generar un runrún en nuestras cabezas. Vista la repercusión en los medios de comunicación nacionales e internacionales de esta original campaña, vista la movilización ciudadana y el resultado final, podemos afirmar que la campaña de Manuela ha sido capaz de generar un gran runrún en las cabezas de muchos, y hay quienes como Nacho Vegas o Ada Colau recogen este runrún en un par de canciones .



  
   -Descubrir significado significa producir cultura, cambiarla, aportar nuevas maneras de ver y sentir el mundo. Los culturematics  re-enmarcan la manera en que visualizamos el mundo. Así, en primer lugar, la campaña de Manuela nos permite pensar los partidos políticos desde un formato distinto. Ahora Madrid no es un partido sino una confluencia de iniciativas con una operatividad diferente,  y además es capaz de ganar unas elecciones sin ayuda de los bancos, lo cual nos permite pensar la existencia económica de los partidos desde una óptica no financiarizada. En segundo lugar, al convertir a Manuela en icono pop gracias a una ola de creatividad espontánea sin precedentes, se ha enmarcado su figura en un marco de aura "cool", asociada a los valores de la creatividad, el arte, la espontaneidad, la alegría y lo autentico, alejando así a Manuela, en la distancia mediática y en el imaginario colectivo, del marco de las significaciones etarrísticas o bolivarianas en las que sus adversarios han pretendido encasillar su propuesta política. Esta dimensión de re-enmarcar el marco para alejar de la mente del elector las connotaciones negativas ha sido, desde el punto de vista de la estrategia de comunicación, y en mi humilde opinión,  lo verdaderamente decisivo. Así, gracias a la multitud de aportaciones de artistas, se ha conseguido crear un fenómeno cultural novedoso e híbrido -entre lo político, lo ciudadano y lo artístico-  un fenómeno muy noticiable que ha permitido que se hable de Manuela desde  desde la sección cultural  de los periódicos mas que desde la sección política. En suma, se ha creado un contexto en el que  la campaña de Manuela ha podido ser percibida  desde una óptica más suavizada, con un tono mas amable, donde la ciudadanía aparecía llena de alegría y esperanza, como cuando se escribía en las paredes del  68 que la imaginación podía llegar al poder. En tercer lugar, ha sido fundamental que haya habido un boca a boca rico en matices, un rumor online y offline, interconectado, multiplataforma, multicanal y transmediático. El boca a boca es una gran conversación, es un conjunto de significaciones tomando forma y que dan mucho que hablar. La cultura es una conversación que no acaba nunca. La campaña de Manuela ha permitido introducir una nueva voz en esa conversación, una voz con un tono distintivo y reconocible, cargado de significados y legitimación. En cuarto lugar, la campaña de Manuela, como máquina de hacer cultura, como cultura puesta en marcha,  se ha desarrollado apoyándose  en otras culturas ya asentadas como la cultura del do it yourself , el espíritu peer to peer y la autoorganización social, culturas que arrastran sus dinámicas propias, y que han aportado a la campaña de Manuela un valor cultural amplificado y diferencial.

    -Generar valor, en este contexto, significa tres cosas. Primero, movilizar el voto ciudadano y ganar  las elecciones. Segundo, generar un valor emocional en la forma de grandes e impagables dosis de alegría y  esperanza. Tercero, producir capital social. El capital social mide la colaboración entre grupos humanos y aquellos elementos que permiten que la colaboración se produzca, se mantenga en el tiempo y crezca. El capital social mide,  por un lado ,"la  sociabilidad entendida como la capacidad para realizar trabajo conjunto, la de colaborar y llevar a cabo la acción colectiva", y, por otro lado, el sentimiento fraternal que estas prácticas generan. La campaña de Manuela ha demostrado la existencia de grupos muy capaces de colaborar entre ellos para casi ganar las elecciones. La campaña de Manuela permite imaginar un crecimiento de estas redes, de estos grupos de colaboración y de la interacción entre los mismos, en suma, permite imaginar un crecimiento de su capital social.















viernes, 6 de marzo de 2015

DE NEOLIBERALISMOS Y DISONANCIAS COGNITIVAS



Leon Festinger, uno de los más reputados psicólogos sociales, llevó a cabo un experimento, allá por los años 50, para demostrar la validez de su teoría de la disonancia cognitiva. La disonancia cognitiva ocurre cuando aparecen en nuestras mentes dos ideas antagónicas. Ante esta incómoda  situación, en un intento homeostático por reestablecer el equilibrio, nuestra mente intenta resolver el conflicto, y para ello, una de las ideas tiene que prevalecer sobre la otra, es decir, una idea debe ser reforzada y la otra idea debe ser relegada a las sombras. Pongamos un ejemplo para que quede claro. Imagina que sientes adoración por una persona, que es una referencia en tu vida y un semidios para ti. Imagina que, después de haberlo adorado por activa y por pasiva, se descubre que esa persona era realmente un canalla. ¿Cómo te sientes? Existe un conflicto entre la idea que tenías de esa persona y la realidad que, como siempre, ofrece una imagen bien distinta. Ahora tienes dos opciones. O repudias a esa persona y reconoces tu error de juicio, o bien intentas buscar todo tipo de argumentos para justificar su comportamiento y, así, autoafirmarte en tu posición inicial. La disonancia te ha obligado a tomar una decisión y eso te ha transformado como individuo. En suma, o bien abandonamos nuestras creencias o bien hacemos todo lo posible para reafirmar nuestros principios con mayor convicción . Este mecanismo es el que describe la teoría de la disonancia cognitiva.

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Ahora continuemos con el experimento de Festinger. En los años 50 existía en USA una secta de flipados apocalípticos, "the seekers", que creían profundamente que los alienígenas iban a acabar con el mundo y que solo una minoría selecta podría salvarse. Esta minoría eran, claro está, los miembros de la secta, que habían dejado sus trabajos y familias convencidos de que se iban a vivir a otro planeta. Incluso tenían una fecha sobre cuándo iba a suceder todo esto, el 21 de diciembre de 1954. Así es cómo  Festinger y los suyos vieron la oportunidad de poner a prueba su teoría. Querían comprobar lo que iba a suceder una vez quedase claro que los alienígenas no vendrían y que el mundo continuaría su curso. Habían encontrado la oportunidad perfecta para observar en directo lo que pasa cuando las profecías se desmoronan y las personas  tienen que asimilar y gestionar la falsedad de sus presupuestos ¿Qué sucedió entonces? Lo primero que sucedió, en esa casa donde todos los de la secta se reunieron a esperar a que los alienígenas vinieran a por ellos, es que la líder, tras muchas horas esperando, llorando entró en trance y escribió como automáticamente un mensaje  en el que se decía que debido a la gran demostración de fe de los creyentes de la secta el planeta tierra había obtenido el perdón alienígena. Ante tal espectáculo, muchos volvieron a sus casas decepcionados y arrepentidos de haberse tragado un cuento chino, demostrando que cuando los hechos cambian tal vez lo más juicioso sea cambiar de ideas y asumir que se ha hecho el canelo. Pero a muchos otros lo de cambiar de ideas les resultaba doloroso, sobre todo cuando se había estado muy comprometido con ellas. Entonces, y aquí viene lo interesante, se observó cómo, lejos de abandonar sus creencias, estas personas las reforzaron hasta el proselitismo, es decir, que para autoreafirmarse ante la evidencia de su error, no solo intentaron autoconvercerse a si mismos  sino que, además, intentaron convencer a muchas otras personas de sus nuevos argumentos, pues si es posible persuadir a más gente de que tu idea es la correcta entonces es que debe ser, al fin y al cabo,  la idea correcta. Como vemos, para mantener una alucinación se hace necesaria otra.

¿Y qué tiene que ver el neoliberalismo con la disonancia cognitiva y el experiment de Festinger? Muy sencillo. Los neoliberales son una secta, también conocidos como fundamentalistas del mercado. Desde los últimos 40 años y de forma global, el neoliberalismo es la práctica económica hegemónica y dominante que  se lleva ejerciendo en todo el planeta en sus distintas modalidades, con intensidades variadas y  con resultados diferentes según los países.Prometían prosperidad, estabilidad y libertas.  Pero el resultado final ha sido la crisis económica más grande desde el 29 y un planeta al borde del colapso ecológico.
El neoliberalismo, según algunos, comienza a ponerse en práctica para darle un impulso a las estancadas economías de tipo keynesianismo de los años 70. Otros piensan que es un intento de las élites por restaurar el poder de clase, pues la distancia entre las élites y el resto de la sociedad era entonces la menor en la historia.
El discurso  neoliberal llevaba desde los años 40 desarrollándose, avanzando posiciones, ganando en influencia y esperando su oportunidad. El neoliberalismo, de una forma breve, se puede entender como una política económica que desrregulariza los mercados reduciendo el papel de los estados en las decisiones económicas; que globaliza la economía deslocalizando la producción; que privatiza lo público y lo común; y que disciplina al trabajador recortando sus derechos a la vez que favorece a las rentas mas altas a las que rebaja la carga impositiva. El resultado depende de cómo se mire, veámoslo por partes:

Para la economía el neoliberalismo ha representado tasas de crecimiento bastante mediocres, sobre todo si lo comparamos con otros momentos en la historia o con el modelo chino. Y si vemos el ecosistema empresarial lo que vemos es una gran concentración y la existencia de grandes monopolios tipo Google, Apple, Amazon, Paypal, Facebook, es decir, lo que vemos es un mercado donde la competencia no existe, o por lo menos no existe como nos decían los neoliberales que iba a existir.
Para las élites el neoliberalismo es estupendo, pues consolidan su poder económico, político y social inagurando lo que los politólogos denominan era de la plutocracia, donde las élites compran gobiernos y se convierten en rentistas élites extractivas.
Para el resto de la sociedad la cosa no pinta tan bien, sobre todo si miramos la desigualdad  galopante y el descontento generalizado. Así entramos en una fase donde los trabajos se hacen precarios y el paro se mantiene, donde surge el precariado como la clase social que mejor nos representa, la precariedad como forma de vida, y donde los sueldos no dan para vivir ni para planificar el futuro, con lo que la gente recurre a endeudarse de una forma inusitada para poder mantener, aunque sea de forma ficticia, el nivel de vida. En el crecimiento sin precedentes de la deuda allí donde no llegaban los salarios podemos encontrar el origen de la crisis, pues no solo se endeuda la gente de por vida sino que en una economía financiarizada, los bancos y otros agentes de inversión empiezan a especular con las hipotecas de la población hasta inflar una burbuja que explotó en nuestra cara. Y entonces tuvieron que venir los estados, esos a los que se criticaba tanto, a salvar la papeleta de los bancos y empresas demasiado grandes para caer, eso si, con el dinero de los impuestos de la gente. Privatización de los beneficios, socialización de las pérdidas, solidaridad para los ricos, austeridad para los pobres a los que se demoniza por vivir por encima de sus posibilidades..
Para la democracia el neoliberalismo tiene un efecto devastador. Al reducir su tamaño, el estado  renuncia a ser un actor determinante en la economía y firma la sentencia de muerte de las políticas de bienestar. Así, el estado se desprende de sus empresas públicas que le permitían financiarse, reduce el número de funcionarios que es lo mismo que reducir el número de contribuyentes a las arcas del estado, renuncia a las políticas de pleno empleo que le permitirían recaudar mas, le baja el impuesto a las grandes fortunas y se niega a perseguir el fraude fiscal, en suma, el estado hace todo lo posible en su encogimiento para hacer inviable el estado de bienestar.  En estas condiciones, cuando viene la crisis y hay que rescatar a los que la han creado, tan solo queda endeudarse en los mercados internacionales, vender lo público e instaurar un régimen de austeridad para la población. Así es cómo se pasa de un estado de bienestar a un "estado deuda" sometido a los dictados de los mercados, no elegidos en las urnas, que son ahora los que mandan, pues aquellos que pretendan poner en práctica  otras políticas serán castigados por las agencias de rating o las instituciones financieras internacionales con carísimo acceso a financiación y corralitos. Así fue cómo el neoliberalismo se quitó de encima lo que sus teóricos denominaban la tiranía de las mayorías, es decir, así fue cómo la democracia de los pueblos y la soberanía popular fue encorsetada por la voluntad de los mercados. Así se despolitizó la economía y se desdemocratizó la economía. "La democracia no debe interferir en el funcionamiento de los mercados"- eso es lo que les dijeron a los griegos cuando votaron contra los recortes.

Estamos ante ese momento en el que la  validez de la profecía neoliberal es desenmascarada por una realidad que señala con el dedo a un rey que va desnudo. A pocos meses de la crisis financiera de 2008 los neoliberales presumían de cómo los mercados habían conseguido gestionar el riesgo sistémico y habían logrado diseñar la ingeniería de un sistema financiero estable, a esto se lo denominó como "la gran moderación", hito histórico donde las crisis eran ya cosa del pasado.  La realidad nos ha ofrecido una visión más cruda y bien distinta, un modelo teórico roto ante la evidencia de una crisis sin precedentes que el mismo modelo ha ayudado a crear y que pensaba imposible. La profecía neoliberal no prometía crisis, ni países esclavizados por sus deudas, ni  terrorismo financiero, ni neo-feudalismo y plutocracia, ni ,  ni capitalismo autoritario, ni austeridad,  ni paro, ni precariedad de las vidas, ni futuros inciertos, ni desigualdad y pobreza, ni desmantelamiento del bienestar... Prometía prosperidad para todos, felicidad y libertad. Pero no se puede ser libre cuando se es pobre, no se puede ser libre en estados cada vez mas autoritarios cuando intentan acallar el descontento. No se puede ser feliz si necesitamos un antidepresivo para despertar y un ansiolítico para dormir.

Así es cómo cae la profecía, por su propio peso empírico. Ante esta situación de disonancia cognitiva,  ante esta sobredosis de realidad,  algunos miembros de la secta neoliberal deberían empezar a cuestionar sus argumentos y a buscar otros nuevos. Se trata de abandonar la teoría que no encaja en la realidad y buscar otra teoría. Pero por otro lado tenemos a todos los demás, a aquellos  que prefieren empezar a reafirmar sus posiciones equivocadas, aquellos que prefieren hacer que la realidad encaje en sus teorías. A lo que asistimos hoy en directo es parecido a lo que Leon Festinger analizaba en los años 50. Un culto cuyas creencias se han visto desmentidas por la realidad tiene ahora que resolver la tensión de un conflicto cognitivo.  La cuestión es que, en este caso, hay una diferencia de escala importante, ya que resulta que el culto, la secta neoliberal, no es precisamente minoritaria y freaky. El neoliberalismo ocupa una posición  más bien hegemónica en nuestra cultura, es una racionalidad que opera a todos los niveles,  es el sentido común,  la voz de la opinión pública y parte de nuestras subjetividades. Lo cual hace del asunto algo mucho más interesante. Contemplamos, ya desde 2008 cuando estalló la crisis, cómo una sociedad lucha por asimilar una realidad que no encaja precisamente con sus puntos de vista. Vemos cómo reacciona una cultura ante una realidad contradictoria que erosiona, con evidencia, la estabilidad lógica de sus principios. ¿Cómo reacciona una sociedad cuando mueren sus profecías? Muy sencillo, dando a luz a otras. El neoliberalismo no solo se defiende sino que pasa al ataque creando  toda una serie de contrarrelatos, argumentaciones y excusas  para seguir defendiendo lo indefendible, y así, el discurso se hace más rico pero también se radicaliza. De esta forma se despliega un ataque frontal  contra los ciudadanos a los que se culpa de haber vivido por encima de sus posibilidades y de ser un tanto vagos. También el estado, la soberanía popular, la democracia o la justicia social  son vistos como grandes responsables de la crisis por sus interferencias en el funcionamiento de los mercados. Con todos estos argumentos y posicionamientos varios se conforma un relato que es expandido y repetido hasta la nausea por medios de comunicación, políticos e instituciones financieras, un relato bálsamo que ayuda a suavizar el conflicto mental, un mecanismo que permite cerrar los ojos y seguir creyendo aún con más fe en que los recortes generarán beneficios. Como vemos, se trata de adoptar una estrategia proselitista, de cantar alto la misma canción y repetir la mentira una y otra vez hasta que se torne verdad,  porque, al fin y al cabo, si todos creen en lo mismo no pueden estar todos equivocados. Así, si la teoría no encaja con la realidad, se reza a la mano invisible para que la realidad encaje con la teoría. Toda alucinación necesita de otras alucinaciones para sostenerse en pie al igual que un alucinado necesita que otros también estén alucinando para quedarse más tranquilo. Esto es lo que la medicina  neoliberal nos ofrece como tranquilizante.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Tele Juguetona

Ya se lleva un tiempo hablando de la gamificación, de cómo la dinámica de los juegos está infiltrándose en todos los ámbitos de la vida, de cómo nos gusta jugar y de cómo preferimos adentrarnos en las cosas desde una perspectiva lúdica. La gamificación perfila una actitud frente a la realidad, otra  forma de experimentarla. Siempre se ha dicho que el juego es cosa de niños y que los adultos que pretenden seguir con el juego padecen de cierto síndrome de Peter Pan. Pero ahora surge otro paradigma en el que los adultos ya no se tienen que definir por la seriedad y aburrimiento de la vida gris, ni deben practicar en exceso el control y el ascetismo, ahora deben jugar,  dejarse llevar, jugar a la moda y divertirse en la espiral de experiencias multisensoriales que oferta la sociedad de turboconsumo, abrazar sin mirar atrás e estilo de vida hedonista de capitalismo experiencial, donde la diversión se convierte en el aderezo imprescindible, en el envoltorio obligatorio de nuestros actos de compra. Así, el marketing comienza a hacerse juguetón, a manejar el código lúdico, que es siempre emocional, para involucrarse más con los consumidores. Haciéndonos jugar juegan con nosotros, porque dos no juegan si uno no quiere.
Por otro lado, el juego, es algo que nos enseña a ir cambiando, y me refiero a ir cambiando de juego. Los juegos nos permiten explorar otros contextos y adaptarnos a otras reglas. Al final, el juego puede ser una experiencia de aprendizaje, y tal vez sea  esto el futuro de la educación. Así aparecen los denominados "juegos serios", juegos  utilizados como estrategia para que aprendamos a cómo adaptarnos a las nuevas circunstancias,  juegos como simuladores de realidades distintas. La vida laboral se fragmenta, la carrera profesional se hace discontinua, los conocimientos caducan más rápido, el mundo cambia veloz al son de las nuevas tecnologías y por ello es necesario reciclarse, desarrollar respuestas adaptativas para no quedarnos obsoletos. Aprender a poder desplazarse  a cualquier lugar para trabajar, a buscar nuevos amigos,  a entablar nuevas relaciones sentimentales, a cambiar de estilo de vida, son los imperativos de la vida líquida. Y esta es la selva a la que hay que adaptarse. Por eso el juego se convierte en parte central de la ideología liberal. El juego, la creatividad, el emprendimiento personal, esas son las actitudes para enfrentarse a un mundo complejo y cambiante, en el que las reglas del ayer son cosa del pasado, y donde las reglas de hoy son las de un juego bien distinto que mañana pronto cambiará.
Hoy, y tras este ejercicio de contextualización, quería hablar de cómo los videojuegos se están convirtiendo, poco a poco, en lo que puede asemejarse al futuro de la televisión. Me refiero al hecho de que cada vez más personas gustan de tragarse partidas de videojuegos, partidas ajenas como quien ve un partido de fútbol. En internet, miles de personas se conectan para ver partidas de videojuegos y los servidores colapsan. Al fin y al cabo, ¿qué diferencia hay entre ver un partido de tenis y una partida de videojuegos? La única que yo veo es que el tenis es considerado un deporte.

Twitch.tv es una plataforma en la que los internautas pueden ver  cómo otros juegan a los videojuegos y que, además, permite chattear a los usuarios unos con otros. Imagina ver un partido de fútbol y poder chattear  por videoconferencia con otras personas y comentar la jugada. Amazon se ha gastado una millonada en adquirir este proyecto como si fuera el futuro de la tele.  A ver en qué queda...
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jueves, 25 de septiembre de 2014

AGRIHOOD

¿Qué es un agrihood? Una contracción de las palabras inglesas para agricultura y vecindario (agricultura+neibourghood), y describe un barrio en torno a una granja.  Con lo cual tenemos un barrio más sostenible, donde la gente, colegios, instituciones sociales y comercios se nutren de  frutas y verduras y otros productos granjeados  a nivel local. También estas granjas generan un sentimiento comunitario más intenso, pues sirven como centro donde la gente se conoce e interactúa, son un  nodo social para la colaboración e intercambio entre vecinos en pro del vecindario. Bastante idílico. Tanto es así que una vez que el sueño de los huertos urbanos se hicieron realidad  toca despertarse un poco, pues los promotores inmobiliarios están viendo en este tipo de vecindarios un nuevo filón para el desarrollo urbanístico, y tal vez podríamos estar contemplando la nueva cara que van a adoptar los procesos gentrificadores.
 
 
 
 
 

SOLAR COIN: SOLAR POWER TO THE PEOPLE

Ya habíamos hablado hace tiempo de algunas monedas alternativas como el bitcoin o el brixton pound,  y de cómo es que cuando las economías colapsan aparecen todo tipo de iniciativas en esta dirección. Bien, ahora que los ecosistemas colapsan, aparece una nueva moneda disputándose su nicho, la solar coin, digital y descentralizada como el bit coin, no tan compleja en cuanto a su programación, y con un valor asociado a unidades de medida fotovoltaicas, en este caso, cada solar coin sería equivalente -podría ser cambiada- por 1MW/h de energía solar. Y según la Solar Coin Fundation, cada unidad  de Solar Coin equivaldría a 1500 libras (de las de pesar) de emisiones de CO2  ahorradas, es decir, no puestas en la atmósfera. Se trata de una iniciativa que pretende que aquellos que quieran invertir en energía solar tengan un incentivo económico. Ahora están debatiendo la siguiente propuesta innovadora, a saber: si el código postal de la persona que ha generado electricidad solar pudiese ser encriptado en cada solar coin, entonces se podría limitar su uso a 20 millas a la redonda, lo cual supondría entender el solar coin como un subsidio a la generación de energía eléctrica solar. Habrá que darle un tiempo a ver cómo evoluciona y ver si surgen proyectos similares en el mundo de las renovables como eólicos coins, biomásicos coins o geotérmicos coins. También habrá que ver si el solar coin se dispara de forma astronómica en su cotización, como hiciera anteriormente el bitcoin. Por último me gustaría añadir que algunos economistas ecológicos consideran que la moneda debería representar una cantidad de energía, pues es la energía y no el oro, lo que mueve el mundo.
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jueves, 18 de septiembre de 2014

CULTURA CREATIVA

La creatividad se ha convertido en una pieza esencial de nuestras vidas, en uno de los valores centrales de la ideología actual. Tan solo con mirar la oferta editorial de libros sobre cómo ser creativos nos hacemos una idea de su popularidad hoy en día. En este post de hoy se trata de intentar contextualizar el papel que juega la creatividad en nuestras sociedades modernas, una creatividad, a mi gusto, mal entendida, y que dice poco de sí misma si uno la tiene que aprender en un libro, como el que sigue una serie de reglas y pautas, alejándose de la intuición y la búsqueda a ciegas que caracteriza a la verdadera creatividad. Es decir, en este post intentamos analizar el énfasis que pone nuestra cultura en la creatividad más que hablar de la creatividad en si misma.


Explicar el auge de la creatividad y su papel central en la cultura es una tarea compleja y debe hacerse desde distintos puntos de vista. En primer lugar, y desde lo macro, tenemos que entender que la creatividad es la clave para entender una economía como la nuestra, basada en la innovación. Recordemos la “eterna tempestad de destrucción creativa” a la que se refería  Schumpeter para describir el flujo de innovación constante al que están sometidas las economías capitalistas. Y un sistema como este necesita de una ideología, de unos valores que promuevan la innovación, y estos son los valores de la creatividad, la experimentación, el inconformismo, el individualismo y la autoexpresión. Y es así como surge lo que los sociólogos denominan la “clase creativa", una clase de profesionales alejada de los valores tradicionales y paternalistas de una vieja burguesía que se muestra inoperante e incapaz ante los nuevos tiempos que corren. En suma, el sistema necesita de individuos creativos para seguir funcionando, trabajadores, líderes creativos y emprendedores capaces de revolucionarlo todo para crear nuevos paradigmas productivos que aporten más y más valor. Podemos así entender cómo la creatividad aparece como el elemento central en una sociedad del conocimiento y la innovación, la creatividad como la mercancía más valiosa. 

 

En segundo lugar, y desde una perspectiva más micro, es necesario analizar la importancia que tiene la creatividad para los individuos en su vidas. Cuatro son las ópticas desde las que abordar este propósito: la incertidumbre de la vida, la precariedad del  trabajo, la construcción de la identidad y el crecimiento personal.
La sociedad actual es una sociedad del riesgo, de la incertidumbre, una sociedad líquida donde cada uno tiene que hacerse cargo de si mismo en un contexto cultural donde ya no hay grandes relatos, grandes verdades a las que agarrarse y con las que interpretar el mundo. La vida se hace así cada vez más compleja, más precaria en todos los sentidos, y los individuos apenas cuentan con estrategias para planificar sus vidas, de ahí, en parte, la ansiedad como epidemia. Así, es normal el auge del coaching, que surge en este tipo de contextos de inseguridad ontológica y  crisis donde la gente anda desorientada y sin saber exactamente a qué atenerse y cómo afrontar sus vidas. ¿Y qué tiene todo esto que ver con la creatividad?  La creatividad puede ser entendida como una forma de adaptación. Y lejos de ser algo irracional, podemos comprenderla como una conducta racional a la hora de enfrentarnos a escenarios inciertos. La creatividad utiliza el método de prueba y error, explora sin saber exactamente cual va a ser el resultado y no desespera por ello. Tal vez las reglas de la creatividad sean entonces las más adecuadas para afrontar escenarios inciertos.




Desde la perspectiva del trabajo, la sociedad neoliberal,  que es la del precariado y del gran paro estructural, hace de cada persona un empresario -o lo que hoy llaman emprendedor- ese ser obligado a buscarse la vida ante un panorama  laboral desolador. Y este emprendedor tiene que poner en marcha una serie de estrategias para seducir con su producto que es él mismo. Y tiene que competir con el resto y tiene que marcar la diferencia. Aquí es donde entra en juego la creatividad como herramienta fundamental para afrontar estos lances. Así, si las cosas salen mal y el individuo fracasa en su reto laboral, siempre se podrá decir que es que no fue lo suficientemente creativo, que es lo mismo que decir que no se esforzó lo suficiente y que ,al fin y al cabo, tiene la culpa de su situación y es responsable de su fracaso.Este argumento, que culpabiliza al individuo, esconde la terrible realidad de que se hace responsable a individuos a nivel local de problemas colectivos y globales.
Desde el punto de vista de la construcción de nuestras identidades, la creatividad es fundamental. Hoy, como consumidores, creamos nuestras identidades visuales -nuestros looks- a partir de la materia prima ofrecida por la moda y la cultura pop. Identidades que pretenden seducir a los demás, identidades estratégicas construidas como relatos personales en un mundo donde el individuo reivindica su derecho a ser el autor de si mismo, mundo donde todos queremos ser  originales y auténticos. Y necesitamos ser cool en este proceso de creación de nuestras identidades, necesitamos ser creativos a la hora de construir nuestro look y definir nuestro estilo de vida, pues lo cool se ha convertido en el elemento diferenciador, en el nuevo estatus, en el código que determina la jerarquía social urbana contemporánea. Lo cool es el prestigio asociado a la habilidad de construir una identidad visual novedosa, avanzada, diferente, original, creativa... Así que podemos entender lo cool como proceso a través del cual la creatividad se pone al servicio de la de valorización de uno mismo, del branding personal.
 

El crecimiento personal es un concepto muy New Age y muy de moda,  que promueve la transformación personal y el camino del autoconocimiento a través de distintas técnicas como la meditación, la psicoterapia, el contacto con la naturaleza, los vínculos comunitarios o la vía psicodélica. La creatividad puede ser entendida muy bien desde esta óptica, como camino  de autodescubrimieno y satisfacción personal,  o como experiencia espiritual. Muchos han visto, a lo largo de la historia,  cómo el arte puede ser un remedio contra una vida claustrofóbica de tedio y alienación laboral. Es lo que proponía William Morris, el arte la artesanía, la belleza como forma de resistencia y como actividad espiritual. Otros, como Wordsworth, proponían entender la imaginación creativa como una “luz auxiliar” capaz de permitirnos ver las cosas con otros ojos. Es esta una creatividad que no tiene que ver con producir cosas, sino con la capacidad de experimentar la vida de una forma más creativa y significativa. Y aunque este tipo de creatividad no vaya asociada directamente a la producción de objetos artísticos, sí que podemos ver los resultados en las vidas tan distintas, creativas y originales que muchos optan por vivir estos días…Como este tipo que vive en una cueva o este otro que decide vivir sin impacto o este que pretende vivir sin sus posesiones. 

jueves, 7 de agosto de 2014

PADRES SUPERPADRES

Los estilos de vida familiares tienden a adaptarse a las nuevas condiciones  sociales y culturales. En los años 50 Talcott Parsons acuño el término "familia aislada" para referirse a cómo las nuevas familias, entendidas como unidades productivas y funcionales al sistema económico, tendían a desligarse de la tradicional familia extensa. Así surgieron familias con mayor movilidad geográfica, capaces de desplazarse allí donde estuviera el trabajo, familias que delegaban labores tradicionales de asistencia, cuidado, educación, vigilancia, moralidad  o empleo en otras instituciones sociales más amplias como hospitales, escuelas, policía, fábricas e iglesias. Lo interesante del argumento de Parsons es que relacionaba la forma que adoptaba la unidad familiar con los requerimientos del sistema económico. Así vimos también cómo la mujeres se fueron integrando poco a poco a la vida laboral y las transformaciones que esto generó en el seno de la vida familiar. 
Hoy en día el sistema económico ha evolucionado en distintas direcciones y así lo ha hecho la familia. El mundo laboral es cada vez más precario y la vida cultural está marcada por una tendencia al hiperconsumo. Estos dos factores determinan, en parte, el comportamiento familiar. Así, hoy vemos cómo las personas conforman familias más reducidas y cada vez lo hacen más tarde. Y así surgen fenómenos como el de la madre tardía o como el del niño dictador, niño único y mimado, centro de la atención de padres y abuelos. En este contexto surgen los "hiperpadres", también conocidos como "padres helicóptero", porque están siempre encima, vigilando, obsesionados con el éxito de sus hijos y su preparación académica para afrontar un mundo cada vez más competitivo, o esas otras "madres orgánicas", siempre preocupadas por la saludable dieta de sus hijos en un mundo lleno de tentaciones culinarias industriales. En este mapa de tendencias se observan de una forma muy visual y divertida muchos de los cambios que afectan a la vida en familia hoy (merece la pena pinchar en el link y descargarlo para poder ampliarlo y observarlo con detenimiento) También aparecen conceptos tan interesantes como el del  "niño consumidor" o el del  "niño celebrity" o, peor aún, el del "niño accesorio", el niño entendido como símbolo de estatus, un "niño de élite" o el "niño proyecto" de unos padres que lo han concebido como tal.
Pero de lo que quiero hablar aquí hoy es de los "superpadres", esos nuevos padres que dedican más tiempo al cuidado de los niños que sus propias madres. Esos padres que empiezan a dejarse notar en los parques con columpios. Padres que encuentran felicidad y satisfacción al descubrir un nuevo rol del cual la cultura les tenía alejados. Padres cuya pareja suele ser una mujer "alpha", es decir, una mujer que gana más dinero que ellos. Padres que, tal vez si o tal vez no, serán capaces de encontrar un equilibrio entre el rol parental y su vida profesional. Padres que van a dejar una impronta en aquellos a los que educan, pues los padres no educan igual que las madres. Los padres son distintos aunque haya que generalizar. No les gusta hacer el ridículo ni pedir direcciones. Son más de Marte que de Venus. Tampoco les gusta mostrar debilidades o no parecer unos expertos, ni vagar por el centro comercial. No les gusta el exceso de ornamento. No entienden el lenguaje de los bebés, no toleran un exceso de información ni son capaces de hacer muchas cosas a la vez. Sin embargo les encantan los datos, el análisis, los resultados y leer manuales de cualquier cosa compleja. Son padres a los que les va la acción, la movilidad y los gadgets tecnológicos. Padres a los que les gusta sentirse cool, fardar y ser tratados  con respeto. Padres a los que les gusta estar en control, las herramientas y sentirse independientes. Por eso hoy quiero recomendar este blog de un padre joven que le dedica mucho tiempo a sus hijos y que comparte trucos y consejos con el resto de superpadres.
 
Pulled up fish

lunes, 28 de julio de 2014

PODEMOS COOL

Cuando Obama ganó las elecciones dedicamos en este blog un espacio a analizar cómo se gestó aquella victoria en un post titulado Obama Cool. Ya sabemos todos del éxito sin precedentes de Podemos. Hoy me gustaría analizarlo desde el punto de vista del coolhunting, esa disciplina a la que se dedican los cazatendencias y que gira en torno a la innovación y a los cambios culturales, y que, tal vez, pueda aportar algo más de luz sobre la comprensión de esta sorpresa electoral.
Empezaremos a partir de algunas de las distintas definiciones de lo "cool" aplicadas tanto a Podemos como a su cabeza más visible, Pablo Iglesias.
Existe una definición del concepto "cool" que lo identifica con una actitud de desafío frente a la autoridad, actitud, que, por otro lado, es fría, relajada. Sin duda, la figura de Pablo Iglesias se ajusta a este criterio, un ser político-mediático capaz de llevar la contraria a todos los dinosaurios pro-sistema de la cultura dominante y ponerlos, con audacia, en serios problemas dialécticos, de una forma educada y sin perder los papeles en ningún momento. Un Pablo Iglesias comprometido con sus valores y con lo que hace, en plena cruzada inconformista y navegando a contracorriente, disputando seriamente el discurso hegemónico y tratando de tú a tú al poder. Un Pablo  Iglesias que así se hace "cool".
Alex Wipperfürth, en su libro "Brand Hijack" argumenta que las marcas, organizaciones o personas  "cool"  son visionarias, más observadores e intuitivas que el resto, capaces de ver más allá donde la mayoría no alcanza. Gramsci consideraba que el talento de un político había que medirlo en la capacidad que tiene para predecir. Podemos, como partido político, fue capaz de augurar la posibilidad de convertirse en un partido relevante aún cuando nadie daba un duro por ellos. Y, siguiendo con los argumentos de Wippefürth, son "cool" las marcas, organizaciones o personas  que no tienen reparos a la hora de romper las normas y los conceptos establecidos y que aportan una visión y una óptica distinta que les permiten liderar procesos de innovación. Así son "cool" aquellos que hacen que veamos con otros ojos las cosas o aquellos capaces de romper tabúes y de redefinir categorías. Obviamente Podemos puede ser descrito en estos términos. Así, por poner algún ejemplo, Podemos, por un lado, rompe con la venerada e intocable cultura de la transición, cosa que hasta hace nada era tabú, y por otro lado, nos permite ver a los políticos desde una nueva categoría, la de "casta", que ya ha sido interiorizada por el sentido común general. Podemos también redefine categorías cuando redefine el término populismo permitiéndonos contemplarlo con otros ojos, con los ojos de aquel que entiende el populismo como lo que pasa cuando el pueblo vota, el populismo como  proceso que genera pasiones, proceso de confrontación  de las mayorías contra las minorías y sus secuaces, así, populista era Gandi  en su reivindicación nacionalista contra los invasores ingleses, o populista es  el socialismo que enfrenta a obreros contra sus explotadores.
Pero si cogemos, esta vez, la definición  más elaborada que Peter Gloor desarrolla en su libro Coolfarming, entendemos que las cosas son "cool" cuando:
a) son nuevas y frescas, y aportan un extra de diseño e innovación
b) cuando te permiten formar parte de una comunidad y favorecen el contacto entre  personas que comparten cosas y el sentimiento de que se está participando de algo nuevo y relevante
c) cuando son divertidas y permiten la experimentación
d) cuando aportan sentido a nuestras vidas y hacen a las personas sentirse bien y felices, aquello que hace mejor el mundo.
De alguna manera, Podemos, como partido político, se ajusta bastante bien a estos cuatro criterios  genéricos.
En primer lugar, como partido político, Podemos es realmente algo nuevo y refrescante para el casposo ecosistema político al que nos tenían acostumbrados. Su diseño es innovador en cuanto que han realizado primarias abiertas y han utilizado procesos asamblearios para la creación de su programa electoral. También es innovador el hecho de que sus fuentes de financiación no provengan de entidades bancarias o sobres procedentes de las manos de oscuros empresarios, tan innovador como el impactante sueldo menguante de sus europarlamentatrios.
En segundo lugar, Podemos, con su sistema asambleario –los círculos- ha permitido a muchos formar parte de algo nuevo y relevante, participar en un ilusionante proceso de renovación política.
En tercer lugar, Podemos es divertido y experimental. Divertido porque pocas cosas son más divertidas, por lo menos para la gente de izquierdas, que ver a Pablo Iglesias dando, día tras día, un repaso, teóricamente bien fundado, a  personajes  del calibre de Jiménez Los Santos, Marhuenda o Esperanza Aguirre. Y experimental porque realmente están intentando un montón de cosas nuevas, desde la utilización de nuevas tecnologías para la toma de decisiones participativa, a la apropiación y disputa de términos tradicionalmente de derechas, como el de patriotismo (en plan pagar impuestos y no evadirlos es de patriotas). Este experimentalismo a mi me recuerda, desde otro punto de vista, a ese célebre mantra zapatista de “preguntando caminamos”. Podemos surge de un descontento general, de la percepción de muchas personas de que el sistema no funciona. Ahora bien, una cosa es la percepción de que nada funciona y otra bien distinta es tener respuestas y soluciones para todo. En este caso, lo que sabemos es que no hay  una alternativa bien formulada y que sólo nos queda interrogar a la realidad. Podemos representa la capacidad que tenemos de interrogar a la realidad e intentar dar respuesta, de buscar soluciones a los problemas que tenemos. Alex Wippefürth pensaba que las organizaciones "cool" son aquellas que  se atreven a ser imperfectas y aceptan sus propias limitaciones.
Por último, y en cuarto lugar, Podemos es "cool"  porque ha hecho sentirse muy bien a muchas personas que ven, en esta nueva iniciativa política, una esperanzadora posibilidad de cambio y una excusa para poder seguir creyendo en una democracia en la cual cada vez más gente se queda fuera de una vida digna. En el discurso que Pablo Iglesias dio el día de las elecciones Europeas, una vez conocidos los resultados, lo interesante no eran tanto sus palabras, que lo eran, sino las  lágrimas de los muchos allí presentes.
Por otro lado, y siguiendo con los postulados del coolhunting para analizar el ascenso de esta nueva fuerza política, Peter Gloor define el coolhunting como la disciplina encargada de encontrar tendencias innovadoras que surgen siempre en el seno de COINS (Colaborative Innovation Networks). Nos encontramos ante una visón del coolhunting que entiende que las tendencias "cool" son creadas por grupos de personas reducidos que, organizadas de una forma bastante horizontal y motivadas intrínsecamente, son las responsables de la creación de la innovación. Lo de intrínsecamente motivadas se refiere a que estas personas no están motivadas tanto por el dinero como por la pasión por desarrollar algo en lo que verdaderamente creen. Para Gloor, el objeto de estudio del coolhunting son estos grupos y sus dinámicas. De esta manera entiende que las tendencias "cool" y la innovación solo pueden ser creadas por la creatividad cooperadora de las COINs, donde las personas se coordinan, colaboran y comparten conocimiento colectivamente para sacar adelante los proyectos y las ideas en las que creen y participan. Una COIN es, así, un espacio de interacción grupal donde se crean cosas nuevas, donde, de la inteligencia colectiva, surge la innovación, lo cool, que tal vez pueda convertirse en una nueva tendencia. Una COIN,  eso es realmente Podemos. Podemos Cool.
 
 
Pero no todo lo nuevo se hace "cool", por eso se hace necesaria, en este espacio, una reflexión sobre lo innovador y su proceso de difusión y aceptación.
    En primer lugar, lo nuevo necesita suponer una ventaja comparativa con respecto a lo anterior; también ser compatible con las ideas vigentes de la gente que lo adopta; y tener cierto grado de visibilidad. Podemos, en este caso, acarrea ciertas ventajas. Su propuesta es de izquierdas, sus integrantes no provienen de la política profesionalizada, y ninguno está estigmatizado por casos previos de corrupción. Esto les permite diferenciarse notablemente del últimamente conservador PSOE. La diferencia esencial con IU es que Podemos es capaz de atraer votos de centro. En cuanto a la compatibilidad con las ideas vigentes de la gente sólo hay que pensar en que, realmente, Podemos no hace más que concretar políticamente muchas de las ideas procedentes del 15M. Y el tema de la visibilidad es tal vez el más interesante. Pablo Iglesias está recibiendo gran cobertura mediática con su discurso antisistema simplemente porque genera audiencia (aunque existen ciertas teorías conspirativas al respecto y ahora no es el tema).
    En segundo lugar, lo nuevo, necesita ser aceptado por una “masa crítica”, una cantidad suficiente de personas que ya hayan aceptado la innovación  y que sean capaces de influir más y más sobre los que todavía no lo han hecho. Eso ha sucedido ya, y más de un millón de votos en las elecciones europeas lo atestiguan. Una vez superado este umbral donde lo que es minoritario empieza a contagiarse es cuando los poderes fácticos se asustan, y comienzan los virulentos ataques  de los “political hitmen” para acabar con la reputación del partido y sus integrantes. Ya lo hemos visto. Que si Venezuela, que si Eta, que si Irán, que si izquierdistas radicales populistas y patatín patatán.
    En tercer lugar, lo nuevo puede satisfacer una necesidad insatisfecha o empoderar a la gente. En este caso, Podemos surge como el instrumento político al servicio de las mayorías sociales, de esas mayorías frente a la casta y los poderes financieros, como instrumento político para la regeneración de la democracia y la lucha por la igualdad. Si algo necesitaba la gente era tomar conciencia de la importancia de involucrarse en política, porque, como dice Pablo Iglesias, si tú no haces política, otros la hacen por ti.Y no hay mayor empoderamiento que esta toma de conciencia. 
    En cuarto lugar, lo nuevo tiene que significar algo relevante para esas personas que lo adoptan. Josh Levine define lo cool como aquello que hace avanzar la cultura. Podemos, de alguna manera, esta haciendo avanzar la cultura democrática. Su entrada en escena ha sido un revulsivo, por ejemplo, para el PSOE, que ahora habla de listas abiertas, de prohibir las puertas giratorias, de hacer pública la lista de bienes de sus integrantes y de salir de su letargo neoliberal y austericida. En IU, por fin, han dado alas al hasta ahora bastante maniatado y joven Alberto Garzón. Josh Levine, como hemos dicho, define lo cool como una especie de progreso cultural. Participar en este avance es toda una experiencia en si misma, y la persona que lo hace se siente propietario y protagonista de esa evolución cultural, acuérdate del "yes we can". Esto nos permite entender el proceso a través del cual la novedad se dota de sentido, y a lo "cool", en este caso el partido político Podemos, como organización capaz de acarrear significación cultural.

viernes, 11 de julio de 2014

A la mierda la economía neoclásica

La crisis económica que tenemos ahora montada, que ha venido para quedarse, y que en realidad es una crisis que se viene gestando desde los años 70 cuando el neoliberalismo empieza a imponer su hegemonía a nivel teórico y se va  desregularizando y financiarizando la economía, es una crisis que a muchos ha pillado por sorpresa, puesto que sus modelos económicos no contemplaban una situación como la que hoy sufrimos, lo cual dice mucho de esos modelos y de los que los utilizan. Ante esta situación, las voces minoritarias y críticas, que antes eran arrinconadas, ridiculizadas y silenciadas, cuentan ahora con un espacio de mayor resonancia, es el tiempo de la heterodoxia. Las voces díscolas ayudadas por las evidencias que caen por su propio peso, cuentan de nuevo un poco el cuento  del emperador que va desnudo. Así, y de la noche a la mañana, nos encontramos con el resultado poco estético de una teoría económica que va en bragas, o, peor aun, con una economía que ha dejado a muchos con el culo al aire.

Así  es como se empiezan a cuestionar un montón de conceptos hasta ahora muy asumidos e intocables, muy incrustados en el sentido común dela gente. De este modo es como la concepción del capitalismo como sistema estable se desmorona y la gente empieza a entender que la crisis, como decían Marx, Keynes o Minsky, es inherente al sistema, y que lo único que hace es cambiar de lugar, de país a país, de sector a sector, como si la estuviesen sacando de paseo. Por otro lado, ese esquema en el cual capitalismo y democracia van siempre de la mano, empieza a contar con cada vez menos legitimidad. Los recortes sociales, la desigualdad creciente, la oligarquía global y el sesgo autoritario de algunos gobiernos son elementos suficientes como para poner esta idea en cuestión. De esta misma manera vemos cómo la mano invisible ya no es tan invisible, o cómo ha dejado de existir a secas, puesto que ya nadie cree en la eficiencia de un mercado que deja fuera a una gran parte de la población y se carga el medioambiente. Y si hablamos de esa otra gran hipótesis según la cual la avaricia y el egoísmo de cada uno generan el bienestar de todos pues es ya como para echarse a reir. Tampoco los postulados sobre la racionalidad de los mercados y los consumidores se salvan de la quema, solo hay que observar las burbujas especulativas y la exuberante irracionalidad que las gobierna. Podríamos seguir y seguir y hablar de cómo la economía neoclásica tiene más que ver con las teorías del siglo XIX que con las del siglo XXI, y de cómo adolece de base empírica, por mucho disfraz y maquillaje  científico y matemático que se utilize para esconder este hecho. Esta es la opinión del premio Nobel alternativo Manfref Max Neef, autor del ya clásico "Desarrollo a escala humana" y que ahora publica "La Economía Desenmascarada", una lectura obligatoria estos días. También es demoledor, como el propio título indica, el libro de Steve Keen, "Debunking Economics", economista australiano que allá por 2005 predijo la crisis cuando se hablaba de que tal cosa era imposible y de que por fin se había conseguido estabilizar para siempre el sistema. Lo que describen un poco estos libros es la manera  con la que hemos conducido nuestras economías utilizando un modelo que es ciego a la realidad, y  me recuerda a mí a Luces de Bohemia, la obra de Valle Inclan en la que se habla de un grupo de ciegos que de la mano andan por los senderos las montañas a ver si se despeñan. Así surgen, para arrojar luz, las críticas más necesarias estos días, críticas fundamentales para disputar esa hegemonía teórica de la que impunemente gozan los que con sus modelos económicos nos metieron en esta crisis  y que pretenden, ahora, sacarnos de la misma utilizando los mismos conceptos. Es de locos, como decía Einstein, intentar hacer lo mismo esperando resultados diferentes...

jueves, 10 de julio de 2014

Unplugging

Los teléfonos móviles, internet y las redes sociales lo han invadido todo. Hay quien piensa que la conexión que permiten genera otro tipo de desconexión, desconexión de la naturaleza y los demás, como si la tecnología, lejos de acercarnos, es una puerta abierta a la soledad. Así es cómo vemos gente reunida en torno a una mesa en restaurantes sin prestarse mucha atención inmersos en sus pantallitas o padres y madres en los parques más pendientes de su vida digital que la de sus hijos, o gente andando por la naturaleza sin percatarse de la belleza que dejan de lado. Otros piensan que las nuevas tecnologías de la información generan desatención y distracción, de esto trata el documental Digital Nation. Independientemente de esto, lo interesante es ver cómo van surgiendo propuestas de desconexión de todo tipo, y que conste que no hace falta ser neoludita para tomarse el lujo o el respiro de desconectar un rato. Ya en 2010 habíamos visto conceptos como el suicidio digital. Desde entonces la cosa ha evolucionado. Aquí van algunos ejemplos:
La mesa para dos es un diseño entre mesa y babi que obliga a las personas a prestarse atención y a estar juntas. Aunque no es muy ergonómico deja bien claro el pensamiento que hay detrás.
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Para evitar que en reuniones de amigos se corten las conversaciones de cuajo con interferencias exteriores surgen iniciativas como el "phone stack game", que consiste en que el primero que coja su teléfono paga la cuenta. Y es que no hay nada como un incentivo económico...
the NYT documents a new "disconnected" cultural phenomenon: the "phone stack" game. Want to check Fbook during dinner? No problem--but you pick up the tab.

También surgen zonas sin wifi en las ciudades que te obligan a vivir como en los 90 y darte cuenta de que, total, tampoco pasa nada.
Too much screen time? Kit-Kat is helpfully marking "no WiFi" zones in Amsterdam to help you disconnect.
 También existe una oferta de campamentos de verano y retreats para  aquellos adultos que quieran un tiempo sin conexión.
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O el más original día sin conexión
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Y aparecen, y seguirán haciéndolo, todo tipo de bloqueadores de señal incorporados en objetos como un enfria-botellas o una capa.
How to make sure that when you drink with friends, you are paying attention to the people you are with? Stash a wifi & cell phone signal blocker in your beer cooler. (It also suggests a topic for discussion. Really.)

The New Museum features a "Privacy Gift Store" with wearable tech designed to foil electronic surveillance. For those who not only want to unplug, but actively hide from the IoT grid.

También está la película.