Mostrando entradas con la etiqueta tribus urbanas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tribus urbanas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de octubre de 2014

HIPSTERS SUCK

Victor Lenore acaba de sacar un libro sobre el fenómeno hipster que está generando polémica, sobre todo entre los propios hipsters, que no salen muy bien parados, puesto que la cultura hipster aparece definida, entre otras cosas,  como “subcultura falsa”, “individualista”, “elitista” ,“narcisista” e “infantil. Solo hay que ver los comentarios en la red para darse cuenta de cómo, todavía hoy, un libro es capaz de meter el dedo en la llaga y provocar un montón de encendidas respuestas a favor y en contra.
Aunque ya hemos hablado de los hipster aquí, vamos a retomar el tema para contextualizar y sistematizar mejor este asunto.
El espíritu rebelde, provocador  e inconformista de los hipsters ya se fue gestando en el siglo XIX, en Paris, donde una pequeña comunidad de unos 5000 bohemios (a los que podemos catalogar de hipsters originarios)  jugaban a crear la vanguardia y a romper las normas de la vida artística y cultural. El bebedor de absenta, retratado por Manet y presentado en el Salón de Paris en 1859, mostraba a un ser que abiertamente violaba los códigos y buenas formas de la burguesía del momento. A eso se dedicaron, tiempo más tarde, Dalí y Buñuel con su surrealista Perro Andaluz, a cuyo estreno, en Paris, acudieron ellos mismos con los bolsillos llenos de piedras, por si las moscas,  para defenderse de las posibles iras que sin duda generarían en un público acostumbrado a otras cosas. Recordemos también, y para recalcar  bien esta  actitud controvertida y espíritu subversivo de los primeros hipsters, que André Breton afirmaba algo así como que el acto poético por excelencia era salir a la calle con una pistola, los ojos vendados y disparar al azar. Así, poco a poco, estos actos de  rebeldía y este inconformismo se fue consolidando, y poco a poco, se fue exportando a America de la mano de artistas viajeros que pararon por Paris, como Hemingway o Henry Miller, que influenciaron a la siguiente generación de rebeldes, los hipsters de los años 40 y 50 de la generación Beat, que pusieron en jaque los valores tradicionales de la cultura americana, asustando y generando indignación en la opinión pública. Fueron estos artistas y bohemios experimentadores los  que crearon una base cultural sólida sobre la que se desarrolló, más tarde, el movimiento hippy, más masivo y con mayor visibilidad, y que pretendía instaurar el buen rollito psicodélico y sexual, lo cual acojonaba a esa puritana america tan profunda de la época.


Image result for bebedores de absenta cuadro manet




Al contrario que sus predecesores, los hipsters de hoy en día, no dan miedo a nadie ni aunque se lo propongan con sus pintas cuidadas y su blandito pensamiento cínico-irónico que no cuestiona nada. Los  hipsters que ahora, a la defensiva, se indignan porque se les critique en un libro son esos mismos hipsters nihilistas, hiperindividualistas y conservadores que no hacen más que predicar, con un poco más de estilo,  los valores dominantes de nuestra sociedad de consumo, por mucho que ellos se perciban a si mismos como originales y auténticos. Los hipsters son ya cosa  mainstream; ya no son un vector de rebeldía y cambio. Lo hipster de hoy no explora nuevas vías y se ha convertido más bien en un fenómeno recreativo. La rebeldía impostada del hipster es puro conformismo, constituye una dinámica estable, un conjunto de reglas predecibles. El hipsterismo de hoy es toda una institución social -como alguno diría-, una máquina de fabricar individualismo masivo. Así que el rol de los futuros hipsters será poner en marcha la maquinaria “debaser “ y poner en cuestión esa cultura dominante, desmontarla y ridiculizarla, como hace toda lógica vanguardista y todo espíritu crítico. Los hipsters del futuro ya están aquí, pero sus prácticas no son del todo visibles, están mal distribuidas, son las nuevas caras de la rebeldía, y aparecen en forma de señales débiles. Los próximos hipsters son los que de una formaradical cuestionan con sus prácticas y pensamientos la actual cultura  dominante hipster. Los hipsters que vendrán  están más al márgen, en la periferia, en las fronteras más difusas y son los que están construyendo, con sus pequeñas acciones, con distintos lenguajes y lógicas,  los cambios del futuro, aunque todavía no gocen de reconocimiento. ! El hipster ha muerto, viva el hipster ¡
Lo que me parece interesante es cómo Lenore inserta el fenómeno hipster en un contexto de despolitización general. Es como si la cultura hipster fuese el sistema inmunológico del sistema,  que lo protege de posibles ataques que lo pongan en duda. Así, la cultura hipster es una cultura donde la política queda paralizada  y donde el hipster no se cuestiona el sistema,  ya que lo político aburre y da pereza el compromiso. Al hipster se le da mejor la ironía y el cinísmo lúdico, y prefiere no tener que elegir entre opciones políticas para dedicarse, mejor, a elegir entre objetos de consumo, entre  las distintas marcas ofrecidas por la industria cultural, donde toda propuesta radical y alternativa es banalizada, neutralizada y vendida como producto cool.  Así se entiende cómo la rebeldía cool y contracultural se ha demostrado inútil a la hora de atacar el sistema y ha sido engullida y expropiada de toda  significación  política, una rebeldía que, lejos de debilitar el sistema, lo ha fortalecido.
Image result for rebelarse vende





En un mundo de consumo simbólico el hipster construye su identidad y su estilo de vida con los signos y significados que aporta la cultura pop y la industria cultural. Y cuando dejamos de ser ciudadanos para ser consumidores, cuando nuestra personalidad se construye a través  de nuestros actos de compra, entonces el consumo se estiliza, y se hace necesaria una pericia estética y cierta creatividad a la hora de mostrar nuestra individualidad y distancia del grupo de una forma original a través de aquello que se consume. Y al hipster todo esto se le da muy bien. El  hipster, en la vida de cosumo que lleva, es todo un experto, un gourmet de la exquisitez cultural, un profesional de la distinción estética y el diseño. El hipster dedica más tiempo que el resto a descubrir y procesar los productos culturales de la música, el cine, el arte y la moda,  para, en un proceso de autoensamblaje, componer su look, una identidad cool y diferencial, que le aporte cierto estatus estilístico, lo que le convierte así en prescriptor, en consumidor influyente al que imitan los demás, en un trendsetter capaz de poner en marcha nuevas modas y acelerar el ritmo de consumo general. Así, el hipster tiene que ser entendido como figura esencial en este proceso moda de comprar, usar, tirar  y renovarlo todo de nuestro turboconsumo de cada día.
Por último, y como proptotipo de ser  neoliberal que es, el hipster se ve a sí mismo como una empresa, por lo que invierte constantemente en sí mismo para crear un look  actualizado, seductor y distintivo. El hipster es un emprendedor de su estilo de vida, amo y señor de si mismo, que experimenta y asume riesgos para estar siempre a la última. Construir la imagen cool de uno mismo  es toda una estrategia de posicionamiento social, . En una época de branding personal el hipster pretende diferenciarse utilizando el capital subcultural que acumula y que le permite crear un look diferente y original a partir de sus decisiones de compra. Como vemos, crear un look cool se ha convertido en un valor y constituye “el elemento diferenciador, la jerarquía social urbana contemporánea”. Permite valorizar a las personas en función de su estilo a la hora de consumir y componer su identidad visual. Nos deja saber quién es quién en función de  la capacidad para tomar las decisiones estéticas adecuadas, decisiones que constituyen, en si  mismas, un valor comparativo, y que permiten entender el estilo de vida hipster como un bien posicional. Por eso Lenore dice que el hipster es elitista, el trepa que quiere ser cool, y que es necesario hoy abandonar la búsqueda consumista de distinción social, dejarla atrás, acabar con esa lógica a la que juega el hipster en la que mira por encima del hombro al obrero que gana más que el pero es mas hortera. Lo hipster  representa así el estatus de aquellos que, a pesar de saber mucho de selecta cultura indie, seguirán siendo pobres. Es lo que Leonore llama “elitismo degradado” y que no es más que  el estilismo de los que no han tomado consciencia de clase y no saben que conforman el precariado, aunque sea un precariado cool. Por eso, y para terminar, podríamos pensar la cultura hipster como el resultado de un proceso de ingeniería social en la que el hipster, en vez de solidarizarse con los obreros y unirse a ellos para mejorar sus vidas en torno a unos intereses comunes, prefiere distinguirse y marcar una diferencia estética que les divide.

sábado, 31 de marzo de 2012

the clown army manifiesto

En tiempos de protesta algunos se plantean la necesidad de hacer el tema divertido sin que esto signifique superficialidad en el análisis y en la misión que se persigue.  Así lo demuestra el manifiesto del ejercito de los payasos:
Somos clandestinos porque rechazamos el espectáculo de la fama y porque representamos a todos. Porque sin nombres reales, caras o narices mostramos que nuestras palabras, sueños y deseos son más importantes que nuestras biografías. Porque no nos gusta la sociedad de la vigilancia que observa, controla, espía, graba y comprueba nuestros movimientos. Porque escondiendo nuestra identidad recobramos el poder de nuestros actos. Porque con pintura facial le damos a la resistencia una cara visible de nuevo.
Somo insurgentes porque hemos surgido de ninguna parte y de todos los sitios. Porque las ideas pueden ser ignoradas pero no suprimidas y la insurrección de la imaginación se hace irresistible. Porque cada vez que caemos volvemos a levantarnos una y otra vez, sabiendo que nada está perdido para la historia, que nada es definitivo. Porque la historia no se mueve en líneas rectas sino que es como el agua que a veces se arremolina o gotea o fluye o inunda- siempre desconocida, imprevista, insegura. Porque la llave de la insurgencia is una brillante capacidad de improvisación, y no perfectas estrategias.
Somos rebeldes porque amamos la vida y la felicidad más que la revolución. Porque ninguna revolución es completa y la rebelión continúa siempre. Porque desmantelaremos la fantasmagórica máquina de la abstracción cuyos medios no se distinguen de los fines. Porque no queremos cambiar el mundo sino nuestro mundo. Porque siempre desertaremos y desobedeceremos a  aquellos que abusan y acumulan poder. Porque los rebeldes transforman todo, la manera en que viven, crean, aman, comen, ríen, juegan, aprenden, comercian, escuchan y piensan.
Somos payasos porque qué otra cosa puede uno ser en un mundo tan estúpido. Porque dentro de cada uno hay un payaso sin ley intentando escapar. Porque nada mina la autoridad como ridiculizarla. Porque desde el inicio de los tiempos el ingenio ha abrazado la contradicciones de la vida, creando coherencia a través de la confusión. Porque los payasos son miedosos e inocentes, sabios y estúpidos, divertidos y discrepantes, chivos espiatorios y seres subersivos. Porque los bufones siempre triunfan al caer, siempre dicen que sí, no pierden la esperanza y son muy sentidos. Porque un payaso puede sobrevivir a todo y salirse con la suya.
Somos un ejercito porque vivimos en un planeta en guerra permanente- una guerra del dinero contra la vida, del beneficio contra la dignidad, del progreso contra en futuro. Porque un guerra que deglute muerte y sangre y caga dinero y toxinas se merece todo un obsceno cuerpo de soldados desviados. Porque sólo un ejercito de payasos puede declarar la guerra absurda a la guerra absurda. Porque el combate requiere solidaridad, disciplina e implicación. Porque los payasos aislados no son sino patéticas figuras, pero en grupo y en bandada, en brigadas y en batallones, son extremadamente peligrosos. Somos un ejercito porque estamos enfadados y donde las bombas caen triunfaremos con nuestras risas burlonas. Y la risa necesita un eco.
Somos circa porque somos aproximados y ambivalentes, no estamos aquí o allá sino el el lugar más poderoso de todos los lugares, el lugar entre el orden y el cáos (circa en inglés es una preposición que significa en torno, alrededor de, utilizado cuando la fecha de un evento histórico es un tanto indefinida. CIRCA también es Clandestine Insurgent Rebel Clown Army)

domingo, 11 de marzo de 2012

vivir sin dinero

Vivir sin dinero como concepto se va abriendo paso en las prácticas de algunos individuos que han decidido no reproducir las prácticas capitalistas como forma de resistencia moral.  Algunos llaman a estas personas los cracks, las fisuras por donde se resquebraja el capitalismo. Se trata de verdaderos aventureros, como un tipo que se hace llamar Suelo y que vive en estados unidos, en una cueva y sin un centimo desde el año 2000. Se tiene prohibido a sí mismo aceptar o utilizar dinero. Sólo acepta lo que otros descartan en plan freegans, o regalos procedentes de la  economía del don o the gift economy. Para él el dinero es una ilusión, sólo existe porque todos creen en su utilidad, el dinero es una convención. Y se puede vivir con otras convicciones, y se puede vivir sin dinero, de hecho, y como dice en su página web, ya está pasando, todo a nuestro alrededor vive sin dinero, las hormigas, los gorriones, las bacterias y los átomos viven sin dinero. También tiene un blog. Porque se puede tener un blog y una web sin dinero. En su página hay todo un manual sobre cómo sobrevivir en estas circustancias, las cosas que uno tiene que saber para conseguir comida, refugio, transporte, medicinas etc.. También responde de forma brillante a las típicas preguntas de aquellos que le acusan de formar parte del sistema porque utiliza productos -como ordenadores- que proceden del sistema y etc.. Si hay un gurú de cómo vivir sin dinero es este. Por otro lado, en Alemania en concreto, existe una mujer, Heidemarie Schwermer, de 68 años, que lleva 14 años viviendo casi sin dinero. Dejó su casa, se deshizo de sus pertenencias salvo de una maleta con ropa. Desde entonces no sabe dónde va a dormir la próxima semana, no parece estar muy preocupada por el futuro y está dispuesta a aceptar las consecuencias y abrirse a lo que vaya sucediendo. No tiene miedo ante una situación angustiosa para la mayoría de la gente, y demuestra así cómo el dinero determina nuestra forma de ver la realidad y de pensarla, nuestra forma de comportarnos con los demás y nuestro modo de maltratar a la naturaleza. Y ya hay un documental sobre esta mujer.

viernes, 10 de febrero de 2012

copenhagen cycle chic en madrid

El manifiesto de copenhagen cycle chic propone hacer más atractivo y cool el acto de montar en bicicleta. Se trata hacer del uso de la bici un acto más imitable y para ello es necesario estetizar la bici y el ciclista, estilizarlos, hacerlos más visuales, crear un código de conducta y una simbología cultural, un estilo de vida reconocible. Un manifiesto al que se adhiere madrid cycle chic
    1. Elijo montar en bici de una forma elegante en cada una de las oportunidades que tenga
    2. Me acojo a la responsabilidad de contribuir visualmente a un paisaje urbano estéticamente más agradable.
    3. Soy consciente de que mi mera presencia en dicho paisaje urbano inspirará a otros sin que esto me etiquete como “activista pro-bicicleta”.
    4. Voy a montar con gracia, elegancia y dignidad.
    5. Elegiré una bicicleta que refleje mi personalidad y estilo.
    6. Sin embargo, consideraré mi bicicleta como un medio de transporte y un mero suplemento a mi propio estilo personal. Permitir que mi bicicleta me eclipse es inaceptable.
    7. Me esforzaré para garantizar que el valor total de la ropa siempre exceda a la de mi bicicleta.
    8. Personalizaré mi bici de acuerdo con normas de cultura de ciclismo urbano. Ideas como protector de cadena, pata de cabra, guardabarros, guardafaldas, luces, timbre, transportín, cesta, etc.
    9. Respetaré las leyes de tráfico.
    10. Me abstendré de usar cualquier tipo de ropa ciclista reconocida. La única excepción: el casco – esto está sujeto a libre elección personal
Así tenemos iniciativas como la de Tweed Ride Madrid en la que los ciclistas tienen que adoptar un look de 1800. Se trata de todo un evento lúdico en torno a la bicicleta. La bici crítica también va en esta onda. Así asistimos a cómo la realidad cultural se construye a partir de valores compartidos y de prácticas en torno a los mismos.

Crash Corsage

En Madrid se rumoreaba en los 90s una historia a modo de leyenda urbana en la que un tal Araña escalaba edificios y se colaba en las casas por la noche cuando la gente dormía. No era un ladrón, tan sólo se limitaba a abrir la nevera, coger algo y ver la tele en el salón. En la película Hierro 3 de  Kim Ki Duk el protagonista gusta de colarse en las casas de otros mientras no están y vivir allí, incluso arreglando averías u ordenando la casa. En casa de una vecina entraron unos tíos a hacer botellona en el salón, cuando ella entró salieron por la ventana y huyeron por el jardín. El urban exploring consiste en explorar la ciudad desde otra perspectiva, recorriendo alcantarillas o visitando fábricas y edificios abandonados, buscando experiencias accediendo a espacios vedados al público. Todos estos ejemplos son manifestaciones de lo mismo, de la cultura hedonista y del ansia por nuevas experiencias ¿lúdicas?. Y ahora encontramos Crash Corsage  que es una aplicación para el móvil para todos aquellos amantes de ese deporte de ¿riesgo? que consiste en colarse en bodas ajenas como en Wedding Crashers, la película en la que actúa Owen Wilson. Así, esta aplicación permite obtener un montón de información sobre los novios, su familia o el lugar donde se celebra el acto, información útil para plantarse en una boda en la que uno no conoce a nadie, información que ha sido subida a la red previamente por los novios para dar a conocer su enlace o gestionar el tema de las listas de bodas y los regalos. Lo que hace Crash Coarse es utilizar todos esos datos disponibles para regozijo de unos cuantos gorrones.

lunes, 6 de febrero de 2012

religiones piratas

Ya sabemos lo que les gusta el partido pirata por los países nórdicos. Ahora, el gobierno de Suecia acaba de reconocer como religión oficial al colectivo de internautas que comparten archivos online. Así, unos 3000 suecos organizados que se hacen llamar  the church of kopimism, la iglesia de la copia. El movimiento lleva desde 2010 intentando obtener reconocimiento para sus creencias en las que la que comunicarse y compartir son necesidades sagradas que han de ser respetadas. Así el gran ritual de esta religión es copiar y conectarse con otras personas compartiendo la información. También consideran erróneo vigilar y espiar a las personas. Eso no quiere decir que puedan legalmente copiar, pero el reconocimiento que han obtenido del gobierno sueco ayuda a fortalecer su identidad y tal vez permita considerar estas creencias en futuras legislaciones.

martes, 22 de noviembre de 2011

lunes, 16 de mayo de 2011

qué fue de lo hipster

La revista n+1 publicoó a finales del año pasado este libro de sociología sobre la cultura hipster de la cual ya hemos hablado en este blog en alguna ocasión y que ahora se publica por primera vez en español.

sábado, 26 de febrero de 2011

miradas sobre la moda

Bill Cunningham  acaba de sacar un documental sobrer estilos, moda y tendencias. Una mirada interesante sobre la fotografía, el coolhunting y la industria fashion comercial.

Por otro lado, y esta vez desde un punto de vista ignorado por el tiempo, ofanotherfashion es un proyecto dedicado a los magníficos looks creados por las mujeres negras a lo largo de la oscura historia de represión racial norteamericana.




hipsters

Encontré un artículo en adbuster que criticaba la cultura hipster. Lo más interesante no era el artículo en sí, un tanto sesgado ideológicamente y simplista, sino el hecho de que hubiera recibido casi 4000 comentarios, cuya lectura me mereció casi más la pena que el artículo original.
Desde una visión un tanto apocalíptica y exagerada  la gente de adbusterse define el estilo hipster como una apropiación apática e irónica de diferentes estéticas urbanas del pasado. Así, tal estilo representa, de alguna forma,  el final de la civilización occidental, pues, al contrario que los movimientos juveniles del pasado, que retaban la decadencia y conformismo de sus mayores, el movimiento hipster refleja y celebra la superficialidad y pasividad de la sociedad de masas con una propuesta vacía de contenido e inócua. Hay que tener en cuenta que la cultura hipster es la primera contracultura que ha nacido bajo la égida de la sociedad de turboconsumo, y tanto es así, que muchos consideran que el hipster no es más que un tipo de consumidor que paga por comprar autenticidad y los signos del inconformismo, es decir, una persona que en vez de crear una  actitud, un estética, una identidad, la compra, por lo que muchos acusan a los hipsters de falta de inventiva, originalidad y sentido de lo auténtico.

De esta manera los hipsters son acusados de narcisistas que pretenden crear una imagen de si mismos, un relato individual cool, que les permita presentanrse en sociedad como bohemios, modernos, rebeldes y artistas, como personas con más actitud que el resto. Así podemos entender cómo la identidad hipster surge por oposición a una identidad mayoritaria y más conformista; surge por la necesidad de definir lo que uno es haciendo referencia a lo que uno no es ni quiere ser. La cultura hipster, como vemos, no es más que la cultura independiente y minoritaria en su representación global. Hay que tener en cuenta que ser un hipster no es más que una pose, una forma ritualizada de presentación social con la que se pretende comunicar que uno valora el pensamiento independiente, la contracultura, la política de izquierdas, el arte, la creatividad, la música indi, la inteligencia, el ingenio etc.. 
 
Cosas curiosas accesorias
:
-Al ponerse de moda la cultura hipster sucede algo parecido a las relaciones que se establecen entre ricos y nuevos ricos, es decir, los hipsters originarios empiezan a despreciar y acusar de horterismo y falta de autenticidad a los nuevos hipsters, y creo que este es el origen de la polémica levantada por el artículo de adbuster. No pienso que los hipsters sean peor  o mejor que otras contraculturas del pasado porque, de alguna manera, los punkys, los mods, los rockers y hippies tampoco consiguieron acabar con el sistema.
-Una de las defensas más acaloradas de lo hipster que encontramos entre esos 4000 comentarios que generó el artículo de adbusters, proviene de su tolerancia al mundo gay. Tal vez sea una tribu estética más tolerante que el resto con las identidades sexuales, por lo que la cultura hipster ha sido catalogada de vector de cambio social.
-Algunos critican el desapego, la falta de individualidad y autenticidad de la estética hipster. Las tribus estéticas en el pasado se caracterizaban por ser fieles a si mismas, no cambiar demasiado estéticamente y, por lo tanto, ser reconocibles en el tiempo. La estética hipster es más difusa, más discontinua ya que incorpora el factor cambio en su propuesta,  una continua metamorfosis lo que la hace más versatil y le permite fusionarse con otros estilos estéticos y mutar continuamente, creando identidades múltiples para jugar a la transformación posmoderna que tanto define a la moda de hoy en día.
-Lo más divertido del concepto hipster es que es difícil encontrar a alguien que se defina a si mismo y con orgullo como tal. Lo más útil es definir a los hipsters por comparación con otras personas, como muestra el dibujo de abajo.
 

martes, 8 de febrero de 2011

sporthocking

Aquí va un nuevo deporte que combina trucos del skate, malabarismos y bailes raros.

lunes, 20 de diciembre de 2010

skate de moda

Ya hemos hablado multitud de veces aquí sobre el monopatín como deporte de rápido crecimiento. En la década de 1995 a 2005 el número de skaters en eeuu pasarón de ser 4 millones y medio a 12, lo que supone un crecimiento del 166%. Y la cosa siguió creciendo, hasta se propuso como deporte olímpico. A ver en qué queda la cosa. Mientras, artistas y marcas utilizan el monopotín como referencia para sus aportaciones. La primera es de un artista japo llamado Haroshi que utiliza tablas de monopatín para sus esculturas. la segunda es de una marca de lujo que se ha apuntado al finger-skate. Vean:

 

jueves, 18 de febrero de 2010

de abstinencias

Observando lo que sucede en distintos ambitos culturales encontramos manifestaciones que comparten ciertos rasgos, veamos.Hace años aparecieron en escena los straight edge, una tribu urbana harta del exceso de hardcore punk y que por ello llevaba el "no drogas, no alcohol, no sexo" como bandera. Con el tiempo el movimiento straight edge se ha ido nutriendo de conceptos y actitudes procedentes del mundo de la defensa de los animales, el vegetarianismo, el anarquismo y el activismo. El título de este libro habla por si solo.
Por otro lado en EEUU muchos adolescentes se están comprometiendo a llegar vírgenes al matrimonio y no dejarse tantar por la promiscuidad. Para ello tienen a su disposición diferentes anillos recordatorios en plan "true love can wait" o "the silver ring thing".
Lo que está claro es que nos hace falta disciplina para controlar nuestro sistema de deseos ultraestimulado que es la razón por la cual hay tantas adicciones. Pero si no hay consenso sobre los códigos disciplinarios no queda otra solución que cada uno se aplique a si mismo la disciplina que pueda.

martes, 16 de febrero de 2010

Nuevos héroes...

Entre los nuevos tipos ideale de nuestros futuros héroes posible surgen figuras variopintas que siguen de una forma u otra el mismo camino. ¿Qué tienen en común un freegan (aquel que recicla algo que otro no quiere), un neocrafter (aquel que emprende el camino de la artesanía,) un shopdropper (aquel utiliza las tiendas como soporte en el que coloca productos con mensajes anticonsumo), un circuit bender (aquel que reutiliza los componentes electrónicos de los aparatos low tech y crea nuevos instrumentos), un urban explorer (ver el post anterior), un campesino ecológico (aquel contra el resto del mundo propone cultivar sin pesticidas ni componentes tóxicos), o un activista (aquel que se juega su libertad por defender unas gallinas)?
Todos son un poco antisistema, pero han sido educados en el sistema y, cada uno, desde un campo de acción cultural específico, ha emprendido una dirección poco común. Son aquellos que desafían lo establecido desde el conocimiento criticándolo, mejorándolo, dándole nuevos usos, creando nuevos conceptos y acciones que exploran y amplían hasta el límite las posibilidades de la normalidad. De alguna manera ponen de manifiesto que la realidad es elástica y que está abierta a interpretaciones e incursiones varias. Y gracias a estos exploradores de nuevos terrenos sociales y culturales la sociedad encuentra sus caminos.

Ya han acuñado la palabra hack-tivista, y la palabra arti-vista. Estos persoanjes son todos un poco hackers, un poco artistas y un poco activistas, y comparten cierta intolerancia con la realidad y reaccionan ante ella creando otras realidades, ampliando la mirada, profundizando la técnica de esquivar las normas y los límites establecidos.  Hackers porque exploran su realidad, la comprenden y buscan nuevos caminos y abren campos de acción llenos de posibilidades capaces de abrir ojos y mentalidade. Artistas porque todos sus procedimientos tienen su estética que no es más que la forma visual que adopta un comportamiento en el tiempo; activistas porque de alguna manera son nuestros héroes y están dispuestos a asumir las consecuencias de sus actos y eso es de lo que se nutre el espíritu. Recordemos cuando Buñuel  -artivista donde los haya-fue a su propio estreno de El perro andaluz en Paris, llevaba piedras en los bolsillos para defenderse por si le fostiaban...





viernes, 5 de febrero de 2010

Taqwacore

Documental sobre el surgimiento de la escena islamica-punki...Según las teorías del conflicto social a veces las personas no encajan en la sociedad, es decir, la sociedad no tiene un hueco para ellas. Ese sentimiento de no pertenencia que impide la creación de una identidad social es la fuerza motivadora que impulsa a las personas a crear sus propias identidades sociales reconocibles, así se explica el nacimiento de numerosas tribus urbanas. Este es el caso del movimiento taqwacore, jóvenes americanos hijos o nietos de musulmanes que emigraron a USA. Así, este documental relata cómo muchos jóvenes americanos musulmanes encuentran dificultades para definirse, para encontrar una identidad social con la cual identificarse. Por un lado son musulmanes en un país que no les mira con buenos ojos y por otro lado son americanos y aceptan su cultura y su estilo de vida para más preocupación de sus mayores, viviendo así en una tensa contradicción que debe ser resuelta. En el trailer se ve a chicas musulmanas con velo pegando en medio de abarrotados conciertos punk enseñando al mundo cómo se crea un estilo de vida y una nueva identidad social en la  que se puede ser americana y musulmana y llevar velos y ser punk....

miércoles, 13 de enero de 2010

bailecito flogger!!!

Mira qué bailones han salido los chavales.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Tipologías

He aquí un extraordinario trabajo antropológico/artístico que describe los diferentes looks de los distintos grupos sociales. Imprescindible para aquellos amantes de las variopintas estéticas urbanas. El proyecto se llama exactitudes y es visualmente impactante. Aquí van algunos ejemplos:




domingo, 8 de junio de 2008

de geeks y emos

Los geeks y los emos son dos grupos diferentes que dan ciertos pasos en la misma dirección. Sus estilos de vida no tienen mucho que ver, comparten su novedad dentro del panorama de los estilos de vida y las tribus urbanas.
Los geeks surgen cuando se exilian de su lugar de origen, a saber, la denostada comunidad nerd. Con el auge de la informática los geeks dejan de ser tan nerds, pues su nuevo estatus cultural y social es ahora más apreciado que nunca. Ahí tenemos a todo un Bill Gates.



Los emos vienen de una relación con la cultura más espiritual. Sus referencias miran al pasado, son más románticos y representan una manera más emocional de comprender el mundo
Ambas tribus no parecen tener mucho en común más allá del tiempo y la sociedad en que viven. Pero si nos centramos más en lo que suponen culturalmente, es decir, en las consecuencias de sus actos y su ejemplo, encontramos ciertas similitudes. Por un lado la cultura geek privilegia la inteligencia sobre todas las cosas. Lo que está proponiendo es la construcción del status social a partir de cierto capital cultural (el conocimiento concerniente a las nuevas tecnologías) que más tarde tendrá probabilidades de ser intercambiado por capital económico. Así la inteligencia cobrá un nuevo impulso en sociedades como las nuestras en las que hemos visto -en colegios, institutos y universidades- cómo los empollones eran poco recompensados socialmente. ¿Alguien se acuerda el último día antes de navidad en Madrid en la Plaza Mayor y esos bares que te invitaban a una copa por cada suspenso?. En suma, ¿era ser empollón una buena moneda a utilizar en el mercado de la aceptación social? Hoy gracias a los geeks, los empollones están en alza. Y abren la puerta poco a poco una manera de construir la personalidad social y la autoestima individual en torno a la satisfacción de tener una inteligencia que te permite saber y hacer cosas y demostrarlo al mundo como hacen cada día los hackers.

Aunque muchos les acusen de estar siempre quejándose y por su negatividad, los emos también abren un nuevo camino, el de la inteligencia emocional. Hemos visto en youtube unos punkis pelando con emos acusándoles de ser unos llorones. Y es que lo que propone el hombre emo es un hombre más emocional, que se permita llorar en público, descargar su emotividad. Y en tiempos en los que el hombre tradicional desaparece - a excepción de machos que se refugian en el estereotipo masculino para no tener que afrontar la ansiedad de construir un hombre nuevo- la propuesta emo parece inteligente. Un hombre emocional y más espiritual, que no quiere ser como el hombre tradicional que no permitía las lágrimas en público. Un hombre que aprende a aceptar su propia naturaleza. Los emos son un link a un posible futuro, un futuro en el que el hombre ha aprendido a relajarse y a desahogarse emocionalmente, una figura más acorde a un mundo en el que la mujer ha cambiado muchísimo y en el que el hombre busca una nueva identidad y se iguala con la mujer en sus comportamientos respecto a la moda, el cuerpo y a la emotividad.

La función social de las tribus urbanas es doble. Primero, representan un espacio emocional donde los individuos se integran y a la vez construyen su identidad, en cuanto que son distintos de sus compañeros de grupo y distintos de otros grupos. Las tribus urbanas de alguna manera ayudan a los individuos a integrarse en una sociedad compleja y cambiante cuyos referentes culturales colectivos cada vez tienen menos peso, donde las familias y las instituciones cada vez socializan menos, y donde la cultura pop, el consumo y la moda son las herramientas a través de las cuales los individuos crean su identidad. Segundo, las tribus urbanas abren puertas a nuevos comportamientos o maneras de entender el mundo. Los hippies dejaron su huella sobre el mundo con su tolerancia let it be y su buen rollito espiritual, natural y musical. Trabajaron en empresas y dejaron su impronta. Tuvieron hijos y los criaron. El hip hop enseña al mundo cómo desde una situación dificil de pobreza y marginalidad se puede crear una cultura positiva y creativa -una identidad de la que estar orgulloso- basada en el esfuerzo y la originalidad, en la espontaneidad y la actitud, que permita a sus individuos ser recompensados social y económicamente sin recurrir a ningún tipo de conducta delictiva. El nuevo movimiento arts and crafts propone entender el trabajo, la vida y el arte de una manera más artesanal y esteta. Así pues vemos cómo las tribus inventan o adoptan comportamientos de verdadera utilidad social que más tarde pueden extenderse por el resto del cuerpo social.