Está claro que la muerte es un tema complicado y a veces esquivo, sobre todo por el stress emocional que genera en aquellos que tienen que ponerse a pensar en ello. Sucede que muchas personas que ya sienten a la muerte respirar a sus espaldas quieren prepararse para ello, despedirse, dejar las cosas bien atadas y etc... y sucede que, muchas veces, no tienen a nadie con quien hablar, ya que sus familiares (los hijos mayormente) no están preparados para hablar de estos temas sin agitación emocional intensa. Para aliviar este estado emocional nada mejor que hablarlo, aunque sea con extraños, y así surgen lugares a los cuales las personas interesadas pueden dirigirse, lugares como los Death Cafes, donde la gente se reúne a hablar de la muerte.






