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viernes, 6 de marzo de 2015

DE NEOLIBERALISMOS Y DISONANCIAS COGNITIVAS



Leon Festinger, uno de los más reputados psicólogos sociales, llevó a cabo un experimento, allá por los años 50, para demostrar la validez de su teoría de la disonancia cognitiva. La disonancia cognitiva ocurre cuando aparecen en nuestras mentes dos ideas antagónicas. Ante esta incómoda situación, en un intento homeostático por reestablecer el equilibrio, nuestra mente intenta resolver el conflicto y, para ello, una de las ideas tiene que prevalecer sobre la otra, es decir, una idea debe ser reforzada y la otra idea debe ser relegada a las sombras, una santificada y otra sacrificada. Pongamos un ejemplo para que quede claro: Imagina que sientes adoración por una persona, que es una referencia en tu vida, un ideal a seguir. Imagina que, después de haberlo adorado por activa y por pasiva, se descubre que esa persona era realmente un canalla. ¿Cómo te sientes? Existe ahora un conflicto entre la idea que tenías de esa persona y la realidad que, como siempre, ofrece una imagen bien distinta. Ahora tienes dos opciones. O repudias a esa persona y reconoces tu error de juicio, o bien intentas buscar todo tipo de argumentos para justificar su comportamiento para autoafirmarte en tu posición inicial. La disonancia te ha obligado a tomar una decisión y eso te ha transformado como individuo.  En suma, o bien abandonamos nuestras creencias o bien hacemos todo lo posible para reafirmar nuestros principios con mayor convicción. O bien has sido capaz de reconocer tu error o bien has cometido otro. Este mecanismo es el que describe la teoría de la disonancia cognitiva.

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Ahora continuemos con el experimento de Festinger. En los años 50 existía en USA una secta de flipados apocalípticos, "the seekers", que creían profundamente que los alienígenas iban a acabar con el mundo y que solo una minoría selecta podría salvarse. Esta minoría eran, claro está, los miembros de la secta, que habían dejado sus trabajos y familias convencidos de que se iban a vivir a otro planeta. Incluso tenían una fecha sobre cuándo iba a suceder todo esto, el 21 de diciembre de 1954. Así es cómo Festinger y los suyos vieron la oportunidad de poner a prueba su teoría. Querían comprobar lo que iba a suceder una vez quedase claro que los alienígenas no iba a venir y que el mundo continuaría su curso. Habían encontrado la oportunidad perfecta para observar en directo lo que pasa cuando las profecías se desmoronan y las personas tienen que asimilar y gestionar la falsedad de sus presupuestos ¿Qué sucedió entonces? Lo primero que sucedió, en esa casa donde todos los de la secta se reunieron a esperar a que los alienígenas vinieran a por ellos, es que la líder, tras muchas horas esperando, entró en trance y escribió automáticamente, como poseida, un mensaje en el que se decía que, debido a la gran demostración de fe de los creyentes de la secta, el planeta tierra había obtenido el perdón alienígena. Ante tal performance, muchos volvieron a sus casas decepcionados y arrepentidos de haberse tragado un cuento chino, demostrando que cuando los hechos cambian tal vez lo más juicioso sea cambiar de ideas y asumir que se ha hecho el canelo. Pero a muchos otros lo de cambiar de ideas les resultaba doloroso, sobre todo cuando se había estado muy comprometido con esas ideas. Entonces, y aquí viene lo interesante, se observó cómo, lejos de abandonar sus creencias, estas personas las reforzaron hasta el proselitismo, es decir, que para autoreafirmarse, ante la evidencia de su error, no solo intentaron autoconvercerse a si mismos  sino que, además, intentaron convencer a muchas otras personas de sus nuevos argumentos, pues si es posible persuadir a más gente de que tu idea es la correcta entonces es que debe ser, al fin y al cabo, la idea correcta. Como vemos, para mantener una alucinación se hace necesaria otra.

¿Y qué tiene que ver el neoliberalismo con la disonancia cognitiva y el experimento de Festinger? Muy sencillo. Los neoliberales son una secta, también conocidos como fundamentalistas del mercado. Desde los últimos 40 años y de forma global, el neoliberalismo es la práctica económica hegemónica y dominante que se lleva ejerciendo en todo el planeta en sus distintas modalidades, con intensidades variadas y con resultados diferentes según los países. Prometían prosperidad, estabilidad y libertad.  Pero el resultado final ha sido la crisis económica más grande desde el 29 y un planeta al borde del colapso ecológico.
El neoliberalismo, según algunos, comienza a ponerse en práctica para darle un impulso a las estancadas economías de tipo keynesianismo de los años 70. Otros piensan que es un intento de las élites por restaurar el poder de clase, pues la distancia entre las élites y el resto de la sociedad era entonces la menor en la historia.
El discurso  neoliberal llevaba desde los años 40 desarrollándose, avanzando posiciones, ganando en influencia y esperando su oportunidad, a que se abriera alguna ventana de Overton. El neoliberalismo, de una forma breve, se puede entender como una política económica que desrregulariza los mercados, reduciendo el papel de los estados en las decisiones económicas; que globaliza la economía deslocalizando la producción; que privatiza lo público y lo común; que lo financiariaza todo; y que disciplina al trabajador recortando sus derechos a la vez que favorece a las rentas mas altas a las que rebaja la carga impositiva. El resultado depende de cómo se mire, veámoslo por partes:

Para la economía, el neoliberalismo ha representado tasas de crecimiento bastante mediocres, sobre todo si lo comparamos con otros momentos en la historia o con el modelo chino. Y si vemos el ecosistema empresarial, lo que vemos es una gran concentración y la existencia de grandes monopolios tipo Google, Apple, Amazon, Paypal, Facebook, es decir,un mercado donde la competencia no existe, o por lo menos no existe como nos decían los neoliberales que iba a existir.
Para las élites. el neoliberalismo es estupendo, pues consolida su poder económico, político y social inagurando conformando una plutocracia, donde las élites compran gobiernos y se convierten en rentistas.
Para el resto de la sociedad la cosa no pinta tan bien, sobre todo si miramos la desigualdad  galopante y el descontento generalizado. Así, entramos en una fase donde los trabajos se hacen precarios y el paro se mantiene, donde surge el precariado como la clase social que mejor nos representa, la precariedad como forma de vida, y donde los sueldos no dan para vivir ni para planificar el futuro, con lo que la gente recurre a endeudarse de una forma inusitada para poder mantener, aunque sea de forma ficticia, el nivel de vida. Y so es solo que se endeuda la gente de por vida porque la vida no les da para vivir,  sino que en una economía financiarizada, los bancos y otros agentes de inversión empiezan a especular con las hipotecas  y las deudas de la población hasta inflar una burbuja que fue la que explotó en 2008 en nuestra cara. Y entonces tuvieron que venir los estados, esos a los que se criticaba tanto, a salvar la papeleta a los bancos y empresas demasiado grandes para caer, eso si, con el dinero de los impuestos de la gente. Privatización de los beneficios, socialización de las pérdidas, solidaridad para los ricos, austeridad para los pobres a los que se demoniza por vivir por encima de sus posibilidades. Ese era el discurso.
Para la democracia, el neoliberalismo tiene un efecto devastador. Al reducir su tamaño, el estado  renuncia a ser un actor determinante en la economía y firma la sentencia de muerte de las políticas de bienestar. Así, el estado: se desprende de sus empresas públicas que le permitían financiarse; reduce el número de funcionarios -que es lo mismo que reducir el número de contribuyentes a las arcas del estado; renuncia a las políticas de pleno empleo -que le permitirían recaudar mas; le baja el impuesto a las grandes fortunas y se niega a perseguir el fraude fiscal, en suma, el estado hace todo lo posible en su encogimiento para hacer inviable el estado de bienestar.  En estas condiciones, cuando viene la crisis y hay que rescatar a los que la han creado, tan solo queda endeudarse  mas aun en los mercados internacionales, vender lo público y el futuro de la gente e instaurar un régimen de austeridad para la población. Así es cómo se pasa de un estado de bienestar a un "estado deuda" sometido a los dictados de los mercados,  que no fueron elegidos en las urnas, y que son ahora los que mandan, pues aquellos que pretendan poner en práctica  otras políticas serán castigados por las agencias de rating o las instituciones financieras internacionales o amenazados con corralitos. Así fue cómo el neoliberalismo se quitó de encima lo que sus teóricos denominaban la tiranía de las mayorías, es decir, así fue cómo la democracia de los pueblos y la soberanía popular fue encorsetada por la voluntad de los mercados. Así se despolitizó y se desdemocratizó la economía. La democracia no debe interferir en el funcionamiento de los mercados- eso es lo que les dijeron a los griegos cuando votaron contra los recortes.

Estamos ante ese momento en el que la  validez de la profecía neoliberal es desenmascarada por una realidad que señala con el dedo a un rey que va desnudo, al mercado. A pocos meses de la crisis financiera de 2008, los neoliberales presumían de cómo los mercados habían conseguido gestionar el riesgo sistémico y habían logrado diseñar la ingeniería de un sistema financiero estable. A esta estapa se la denominó como "la gran moderación", hito histórico donde las crisis eran ya cosa del pasado.  La realidad nos ha ofrecido una visión más cruda y bien distinta, un modelo teórico roto ante la evidencia de una crisis sin precedentes que el mismo modelo ha ayudado a crear y que pensaba imposible. La profecía neoliberal no prometía crisis, ni países esclavizados por sus deudas, ni  terrorismo financiero, ni neo-feudalismo y plutocracia,  ni capitalismo autoritario, ni austeridad,  ni paro, ni precariedad de las vidas, ni futuros inciertos, ni desigualdad y pobreza, ni desmantelamiento del bienestar... Prometía prosperidad para todos, felicidad y libertad. La prosperidad no es compatible con la precariedad. No se puede ser libre si se es pobre. No se puede ser feliz si necesitamos un antidepresivo para despertar y un ansiolítico para dormir.

Así es cómo cae la profecía, por su propio peso empírico. Ante esta situación de disonancia cognitiva,  ante esta sobredosis de realidad,  algunos miembros de la secta neoliberal empiezan a cuestionar sus argumentos, y a buscar otros nuevos. Se trata de abandonar una teoría que no encaja en la realidad y buscar otra teoría, para no hacer el ridículo. Pero por otro lado, tenemos a todos los demás, a aquellos  que prefieren empezar a reafirmar sus posiciones equivocadas, aquellos que prefieren hacer que la realidad encaje en sus teorías. A lo que asistimos hoy en directo es parecido a lo que Leon Festinger analizaba en los años 50. Un culto cuyas creencias se han visto desmentidas por la realidad tiene ahora que resolver la tensión de un conflicto cognitivo.  La cuestión es que, en este caso, hay una diferencia de escala importante, ya que resulta que el culto, la secta neoliberal, no es precisamente minoritaria y freaky. El neoliberalismo ocupa una posición  más bien hegemónica en nuestra cultura, es una racionalidad que opera a todos los niveles,  es el sentido común,  la voz de la opinión pública y parte de nuestras subjetividades. Lo cual hace del asunto algo mucho más interesante. Contemplamos, ya desde 2008 cuando estalló la crisis, cómo una sociedad lucha por asimilar una realidad que no encaja precisamente con sus puntos de vista. Vemos cómo reacciona una cultura ante una realidad contradictoria que erosiona, con evidencia, la estabilidad lógica de sus principios. ¿Cómo reacciona una sociedad cuando mueren sus profecías? Muy sencillo, dando a luz a otras. El neoliberalismo no solo se defiende, sino que pasa al ataque creando  toda una serie de contrarrelatos, argumentaciones y excusas  para seguir defendiendo lo indefendible, y así, el discurso se hace más rico, pero también se radicaliza, y ya vemos en esa línea a los libertarios. De esta forma, se despliega una serie de argumentos para exculpar al neoliberalismo y a la lógica del mercado. Vemos un ataque frontal  contra los ciudadanos, a los que se culpa de haber vivido por encima de sus posibilidades y de ser un tanto vagos. También el estado, la soberanía popular, la democracia o la justicia social son vistos como grandes responsables de la crisis por sus interferencias en el funcionamiento de los mercados. Los inmigrantes, los ecologistas, las feministas son los siguientes en ser atacados. Con todos estos argumentos y posicionamientos varios se conforma un relato que es expandido y repetido hasta la nausea por medios de comunicación, políticos e instituciones financieras, un relato bálsamo que ayuda a suavizar el conflicto mental, un mecanismo que permite cerrar los ojos y seguir creyendo aún con más fe en que los recortes generarán beneficios. Como vemos, se trata de adoptar una estrategia proselitista, de cantar alto la misma canción y repetir la mentira una y otra vez hasta que se torne verdad,  porque, al fin y al cabo, si todos creen en lo mismo no pueden estar todos equivocados. Así, si la teoría no encaja con la realidad, se reza a la mano invisible para que la realidad encaje con la teoría. Toda alucinación necesita de otras alucinaciones para sostenerse en pie, al igual que un alucinado necesita que otros también estén alucinando para quedarse más tranquilo. Esto es lo que la medicina  neoliberal nos ofrece como tranquilizante.

jueves, 30 de octubre de 2014

Desigualdad ad infinitum, ad nauseam, ad absurdum...

Vivimos la ficción de proclamar la igualdad como derecho, como objetivo, como promesa, y sufrimos la frustración de ver la igualdad despreciada por la práctica. Cada vez somos más desiguales. Así es cómo el capitalismo intenta salir de la crisis, produciendo desigualdad. Retornando a sus bruscas acciones de acumulación primitiva, expropiando a diestro y siniestro los derechos al trabajador y a la ciudadanía y aniquilando la naturaleza.. La evidencia es tal que al final ha habido best-seller. Me refiero a Piketty y su libro, que ha sido la manera de introducir la realidad de la desigualdad en la opinión pública. 
Cada vez hay más desigualdad, es un hecho contrastado. Es más, jamás ha habido una distancia tan amplia entre los más ricos y los más pobres, Y en una situación en la que la asimetría de la relación de poder es abismal, ya no hace falta andarse con formalismos ni vergüenzas. Así, la desigualdad se impone con su obscena estética del poder con una nueva naturalidad en la que el pobre es culpable de su propia pobreza.  Existen casos vomitivos que dejan claro este estilo, lo vemos en la impunidad con la que los banqueros de la crisis reciben indemnizaciones, en los indultos a los políticos corruptos, en los paraísos fiscales, en la supresión de la negociación colectiva, en la criminalización de la ciudadanía, en los recortes a la sanidad y la educación, y en el sometimiento de la democracia al gobierno de los mercados. Pues la desigualdad es la mayor de las corrupciones, y el capitalismo está podrido de corrupción.  Pero para vomitar con convicción es mejor  asomarse a la desigualdad global y ver el  siguiente video:
 La igualdad es un concepto central en el pensamiento socialista, donde la  igualdad es el síntoma  de la justicia social. Sin igualdad se puede decir que no hay libertad. Es este un socialismo  que se ha demonizado hasta el ridículo y ha sido sustituido por el único socialismo que vemos a nuestro alrededor, que consiste en socializar las pérdidas y privatizar los beneficios, el socialismo de salvar instituciones financieras y dejar tirados  a los ciudadanos endeudados para siempre. De esta forma, a medida que el ideal de igualdad socialista se desvaneció en el mal sueño del fin de la historia, la desigualdad se hizo carne y tenemos ahora que arrastrarla inevitablemente, como una pesada cruz, hechos casi todos unos eccehomos. Desigualdad estratosférica la del cielo prometido por el sueño americano, desigualdad que mejor verla de nuevo en un video:
El grito de la desigualdad es el que alza el 99% frente a la minoría del 1%. Aunque, realmente, habría que fijarse en el 1% de ese 1%, que es donde se acumula la riqueza de forma astronómica.

Pero el grito del 99% no  es real, no todos se sienten 99% o no todos los del 99% son iguales . Es necesario entender que el 1% no podría por si mismo gobernar al resto sin la ayuda de un 20% de la población que va a defender, con uñas y dientes, su posición de clase. Warren Buffet, uno de los más ricos del planeta deja claro la situación: "Existe la lucha de clases  pero es mi clase la que está ganando". Y es curioso cómo el término clase, después de haber desaparecido del lenguaje de la vida cotidiana, del espectro del sentido común, retorna como lo reprimido, y vuelve, poco a poco, a instaurarse como elemento cognitivo para poder analizar y comprender la realidad de nuestras vidas. Hace ya 10 años, en un informe sobre posibles escenarios futuros elaborado por el ministerio de defensa inglés, se dibujaba en el horizonte el resurgir, para 2025, de la lucha de clases.  U Beck, el sociólogo alemán, describía la situación de desigualdad creciente como una situación claramente pre-revolucionaria, pero  es una situación en la que aún no existe un sujeto revolucionario claramente constituido. A ver si para 2025 cae la breva y sale de su minoría de edad.

Pero hay más explicaciones que aportan luz a la oscura realidad de la desigualdad como fenómeno que caracteriza, mejor que nada, la idiosincrasia del sistema. En un mundo donde unos pocos viven de los beneficios que obtienen y otros de sus salarios, la desigualdad se puede explicar en relación a la tasa de rendimiento empresarial, que  crece más rápido que el incremento de salarios. Así, los ricos se hacen ricos más rápido, el dinero aumenta su velocidad para llegar más rápido a sus bolsillos. Esto se debe en parte a que las nuevas tecnologías hacen más eficientes los procesos productivos; en parte a que los salarios y condiciones laborales de la mayoría trabajadora empeoran; y en parte a que se deslocaliza la producción a países más baratos y aumentan las ganancias. Todo lo cual explica que las rentas del trabajo representen ya una cantidad menor a los beneficios de los empresarios.
Por otro lado se habla de cómo la presión fiscal sobre la renta de los ricos ha decaído en un claro ejemplo de políticas favorables a los capitales privados (tales como la existencia de paraísos fiscales, la reducción del impuesto de patrimonios o el mundo estupendo de las Sicavs). Así, hemos pasado de un mundo donde los ricos estaban sujetos a un tipo superior de impuesto sobre la renta del 94 % en 1944 en EEUU, a un mundo donde el señor Bush ya lo redujo a un módico 35%.  A esto se le añade un incremento brutal en el sueldo de los ejecutivos. De esta manera los CEOs empezaron a cobrar 400 veces más que el trabajador medio en vez de las 40 veces a las que estaban acostumbrados. Algunos, para justificar este aumento sin precedentes, argumentan que existen personas que disponen del conocimiento tecnológico más innovador, lo cual les permite ser más exitosos y estratégicamente esenciales que el resto. Existen explicaciones más crueles todavía para explicar el motivo por el cual un CEO cobra 400 veces más que el trabajador medio. La razón es bien sencilla, es 400 veces más valioso,  400 veces más trabajador, 400 veces menos vago.

Por otro lado es necesario entender el papel de los gobiernos  neoliberales  en este asunto. No solo se trata de reducir la carga fiscal de los ricos o de reformar las leyes laborales a favor del empresario o de socializar la deuda privada y hacer que el ciudadano la pague, sino de hacer todo lo posible para que la riqueza pública  y todo lo común se transfiera y se privatice, para que toda esfera de la vida que no estaba sujeta a la regulación del mercado aflore ahora como nueva oportunidad de negocio. Así, lo público y lo común empiezan a privatizarse con la excusa de hacer la gestión más eficiente. Es lo que podemos denominar como parte del proceso de acumulación por desposesión descrito por D Harvey, la versión neoliberal de la acumulación primitiva de la que hablábamos más arriba. Y es que los ricos, que han globalizado, desrregulado y financiriazado la economía, aprovechan la crisis que han ayudado a crear para lograr endeudar a los países y esclavizarlos y  seguir así con su insaciable acaparamiento, y consiguiendo que lo que se ha construido con dinero público, con los impuestos de los ciudadanos, se privatice a precios irrisorios, lo cual explica, en parte, cómo la riqueza va fluyendo de los de abajo hacia los de arriba. Eso sí, todo muy legal (aunque no tiene por qué ser legítimo), y todo muy reforzado por la ideología neoliberal que es el nuevo sentido común y la nueva racionalidad que nos gobierna, y que justifica una desigualdad en la que los desfavorecidos tienen la culpa de ser unos losers,  esos personajes  irresponsables que no han sabido gestionar sus recursos y sus vidas para aprovechar las oportunidades que un mercado justo y perfecto les brindaba.

Por último me gustaría introducir los argumentos de Daron Acemoglu a la hora de abordar la explicación de la desigualdad. Acemoglu considera que la desigualdad es la causa del fracaso económico. El argumento se desgrana de la siguiente manera. Allí donde hay desigualdad económica existe, a su vez, desigualdad política, pues el dinero es una forma de poder. Así, los que más dinero tienen tienden a ocupar las instituciones del estado y a acaparar poder político, lo cual les permite utilizarlo para crear leyes que les permitan aumentar sus riquezas y recortar el derecho a protestar  de las mayorías desfavorecidas, excluirlas,  lo cual les permite, de nuevo, adquirir aún más poder político y más dinero, y así en un "círculo vicioso" en el que las instituciones políticas se convierten en instituciones extractivas al servicio de una élite chupóctera que impide que el mecanismo del mercado  funcione, pues el mercado se convierte en un proceso en el que no existe la competencia, gobernado por la ineficiencia, dominado por oligopolios, una realidad donde el resto de ciudadanos emprendedores y empresas no tienen la oportunidad de innovar y hacer a la sociedad prosperar.  Así es cómo fracasa la economía, cuando la desigualdad política y económica impiden el correcto funcionamiento del  mecanismo regulador de los mercados. hasta un liberal puede hablar en estos términos. Así podemos entender que las economías que funcionan, las economías florecientes, son aquellas que cuentan con instituciones inclusivas, aquellas con un estado de derecho y una democracia consolidada que garantiza el pluralismo y la igualdad de oportunidades de los distintos agentes económicos,  y que  permiten, así, la creación de "círculos virtuosos" que generan desarrollo económico. Con lo cual, es la madurez y solidez del estado de derecho y de la democracia lo único que garantiza la igualdad y el éxito económico. Moraleja: LA igualdad es mas eficiente y trae mas riqueza.. Por eso, allí donde veamos gran desigualdad y fracaso económico podríamos hablar de ausencia notable de democracia. Esta hipótesis que esboza D Acemoglu nos lleva a un escenario pesimista: La desigualdad 
Cuando unos pocos acaparan el poder económico y el político  generan el fracaso de la economía:.Si aumenta la desigualdad, como es nuestro caso actualmente, el fracaso económico no puede sino ser mayor. Así que agárrense los machos.

jueves, 18 de septiembre de 2014

CULTURA CREATIVA

La creatividad se ha convertido en una pieza esencial de nuestras vidas, en uno de los valores centrales de la ideología actual. Tan solo con mirar la oferta editorial de libros sobre cómo ser creativos nos hacemos una idea de su popularidad hoy en día. En este post de hoy se trata de intentar contextualizar el papel que juega la creatividad en nuestras sociedades modernas, una creatividad, a mi gusto, mal entendida, y que dice poco de sí misma si uno la tiene que aprender en un libro, como el que sigue una serie de reglas y pautas, alejándose de la intuición y la búsqueda a ciegas que caracteriza a la verdadera creatividad. Es decir, en este post intentamos analizar el énfasis que pone nuestra cultura en la creatividad más que hablar de la creatividad en si misma.


Explicar el auge de la creatividad y su papel central en la cultura es una tarea compleja y debe hacerse desde distintos puntos de vista. En primer lugar, y desde lo macro, tenemos que entender que la creatividad es la clave para entender una economía como la nuestra, basada en la innovación. Recordemos la “eterna tempestad de destrucción creativa” a la que se refería  Schumpeter para describir el flujo de innovación constante al que están sometidas las economías capitalistas. Y un sistema como este necesita de una ideología, de unos valores que promuevan la innovación, y estos son los valores de la creatividad, la experimentación, el inconformismo, el individualismo y la autoexpresión. Y es así como surge lo que los sociólogos denominan la “clase creativa", una clase de profesionales alejada de los valores tradicionales y paternalistas de una vieja burguesía que se muestra inoperante e incapaz ante los nuevos tiempos que corren. En suma, el sistema necesita de individuos creativos para seguir funcionando, trabajadores, líderes creativos y emprendedores capaces de revolucionarlo todo para crear nuevos paradigmas productivos que aporten más y más valor. Podemos así entender cómo la creatividad aparece como el elemento central en una sociedad del conocimiento y la innovación, la creatividad como la mercancía más valiosa. 

 

En segundo lugar, y desde una perspectiva más micro, es necesario analizar la importancia que tiene la creatividad para los individuos en su vidas. Cuatro son las ópticas desde las que abordar este propósito: la incertidumbre de la vida, la precariedad del  trabajo, la construcción de la identidad y el crecimiento personal.
La sociedad actual es una sociedad del riesgo, de la incertidumbre, una sociedad líquida donde cada uno tiene que hacerse cargo de si mismo en un contexto cultural donde ya no hay grandes relatos, grandes verdades a las que agarrarse y con las que interpretar el mundo. La vida se hace así cada vez más compleja, más precaria en todos los sentidos, y los individuos apenas cuentan con estrategias para planificar sus vidas, de ahí, en parte, la ansiedad como epidemia. Así, es normal el auge del coaching, que surge en este tipo de contextos de inseguridad ontológica y  crisis donde la gente anda desorientada y sin saber exactamente a qué atenerse y cómo afrontar sus vidas. ¿Y qué tiene todo esto que ver con la creatividad?  La creatividad puede ser entendida como una forma de adaptación. Y lejos de ser algo irracional, podemos comprenderla como una conducta racional a la hora de enfrentarnos a escenarios inciertos. La creatividad utiliza el método de prueba y error, explora sin saber exactamente cual va a ser el resultado y no desespera por ello. Tal vez las reglas de la creatividad sean entonces las más adecuadas para afrontar escenarios inciertos.




Desde la perspectiva del trabajo, la sociedad neoliberal,  que es la del precariado y del gran paro estructural, hace de cada persona un empresario -o lo que hoy llaman emprendedor- ese ser obligado a buscarse la vida ante un panorama  laboral desolador. Y este emprendedor tiene que poner en marcha una serie de estrategias para seducir con su producto que es él mismo. Y tiene que competir con el resto y tiene que marcar la diferencia. Aquí es donde entra en juego la creatividad como herramienta fundamental para afrontar estos lances. Así, si las cosas salen mal y el individuo fracasa en su reto laboral, siempre se podrá decir que es que no fue lo suficientemente creativo, que es lo mismo que decir que no se esforzó lo suficiente y que ,al fin y al cabo, tiene la culpa de su situación y es responsable de su fracaso.Este argumento, que culpabiliza al individuo, esconde la terrible realidad de que se hace responsable a individuos a nivel local de problemas colectivos y globales.
Desde el punto de vista de la construcción de nuestras identidades, la creatividad es fundamental. Hoy, como consumidores, creamos nuestras identidades visuales -nuestros looks- a partir de la materia prima ofrecida por la moda y la cultura pop. Identidades que pretenden seducir a los demás, identidades estratégicas construidas como relatos personales en un mundo donde el individuo reivindica su derecho a ser el autor de si mismo, mundo donde todos queremos ser  originales y auténticos. Y necesitamos ser cool en este proceso de creación de nuestras identidades, necesitamos ser creativos a la hora de construir nuestro look y definir nuestro estilo de vida, pues lo cool se ha convertido en el elemento diferenciador, en el nuevo estatus, en el código que determina la jerarquía social urbana contemporánea. Lo cool es el prestigio asociado a la habilidad de construir una identidad visual novedosa, avanzada, diferente, original, creativa... Así que podemos entender lo cool como proceso a través del cual la creatividad se pone al servicio de la de valorización de uno mismo, del branding personal.
 

El crecimiento personal es un concepto muy New Age y muy de moda,  que promueve la transformación personal y el camino del autoconocimiento a través de distintas técnicas como la meditación, la psicoterapia, el contacto con la naturaleza, los vínculos comunitarios o la vía psicodélica. La creatividad puede ser entendida muy bien desde esta óptica, como camino  de autodescubrimieno y satisfacción personal,  o como experiencia espiritual. Muchos han visto, a lo largo de la historia,  cómo el arte puede ser un remedio contra una vida claustrofóbica de tedio y alienación laboral. Es lo que proponía William Morris, el arte la artesanía, la belleza como forma de resistencia y como actividad espiritual. Otros, como Wordsworth, proponían entender la imaginación creativa como una “luz auxiliar” capaz de permitirnos ver las cosas con otros ojos. Es esta una creatividad que no tiene que ver con producir cosas, sino con la capacidad de experimentar la vida de una forma más creativa y significativa. Y aunque este tipo de creatividad no vaya asociada directamente a la producción de objetos artísticos, sí que podemos ver los resultados en las vidas tan distintas, creativas y originales que muchos optan por vivir estos días…Como este tipo que vive en una cueva o este otro que decide vivir sin impacto o este que pretende vivir sin sus posesiones. 

viernes, 11 de julio de 2014

A la mierda la economía neoclásica

La crisis económica que tenemos ahora montada, que ha venido para quedarse, y que en realidad es una crisis que se viene gestando desde los años 70 cuando el neoliberalismo empieza a imponer su hegemonía a nivel teórico y se va  desregularizando y financiarizando la economía, es una crisis que a muchos ha pillado por sorpresa, puesto que sus modelos económicos no contemplaban una situación como la que hoy sufrimos, lo cual dice mucho de esos modelos y de los que los utilizan. Ante esta situación, las voces minoritarias y críticas, que antes eran arrinconadas, ridiculizadas y silenciadas, cuentan ahora con un espacio de mayor resonancia, es el tiempo de la heterodoxia. Las voces díscolas ayudadas por las evidencias que caen por su propio peso, cuentan de nuevo un poco el cuento  del emperador que va desnudo. Así, y de la noche a la mañana, nos encontramos con el resultado poco estético de una teoría económica que va en bragas, o, peor aun, con una economía que ha dejado a muchos con el culo al aire.

Así  es como se empiezan a cuestionar un montón de conceptos hasta ahora muy asumidos e intocables, muy incrustados en el sentido común dela gente. De este modo es como la concepción del capitalismo como sistema estable se desmorona y la gente empieza a entender que la crisis, como decían Marx, Keynes o Minsky, es inherente al sistema, y que lo único que hace es cambiar de lugar, de país a país, de sector a sector, como si la estuviesen sacando de paseo. Por otro lado, ese esquema en el cual capitalismo y democracia van siempre de la mano, empieza a contar con cada vez menos legitimidad. Los recortes sociales, la desigualdad creciente, la oligarquía global y el sesgo autoritario de algunos gobiernos son elementos suficientes como para poner esta idea en cuestión. De esta misma manera vemos cómo la mano invisible ya no es tan invisible, o cómo ha dejado de existir a secas, puesto que ya nadie cree en la eficiencia de un mercado que deja fuera a una gran parte de la población y se carga el medioambiente. Y si hablamos de esa otra gran hipótesis según la cual la avaricia y el egoísmo de cada uno generan el bienestar de todos pues es ya como para echarse a reir. Tampoco los postulados sobre la racionalidad de los mercados y los consumidores se salvan de la quema, solo hay que observar las burbujas especulativas y la exuberante irracionalidad que las gobierna. Podríamos seguir y seguir y hablar de cómo la economía neoclásica tiene más que ver con las teorías del siglo XIX que con las del siglo XXI, y de cómo adolece de base empírica, por mucho disfraz y maquillaje  científico y matemático que se utilize para esconder este hecho. Esta es la opinión del premio Nobel alternativo Manfref Max Neef, autor del ya clásico "Desarrollo a escala humana" y que ahora publica "La Economía Desenmascarada", una lectura obligatoria estos días. También es demoledor, como el propio título indica, el libro de Steve Keen, "Debunking Economics", economista australiano que allá por 2005 predijo la crisis cuando se hablaba de que tal cosa era imposible y de que por fin se había conseguido estabilizar para siempre el sistema. Lo que describen un poco estos libros es la manera  con la que hemos conducido nuestras economías utilizando un modelo que es ciego a la realidad, y  me recuerda a mí a Luces de Bohemia, la obra de Valle Inclan en la que se habla de un grupo de ciegos que de la mano andan por los senderos las montañas a ver si se despeñan. Así surgen, para arrojar luz, las críticas más necesarias estos días, críticas fundamentales para disputar esa hegemonía teórica de la que impunemente gozan los que con sus modelos económicos nos metieron en esta crisis  y que pretenden, ahora, sacarnos de la misma utilizando los mismos conceptos. Es de locos, como decía Einstein, intentar hacer lo mismo esperando resultados diferentes...

jueves, 24 de mayo de 2012

consecuencias inintencionadas



S. Nigan habla en este artículo de la era de las consecuencias inintencionadas para definir un futuro en el que lo intencionado dará menos que hablar que lo no intencionado, un futuro que podrá ser mejor descrito por sus consecuencias inintencionadas que por otra cosa ¿Qué significa esto?. Por un lado que los sistemas son demasiado complejos e impredecibles, y que tenemos que aceptar la inevitabilidad de una realidad de incertidumbre y riesgo sistémico, como diría Ulrich Beck, que acuño el término sociedad riesgo.  Por otro lado, podemos pensar que nuestras herramientas cognitivas para comprender la realidad son limitadas y parciales, que existen puntos ciegos en nuestras maneras de pensar, y que es esto lo que nos impide imaginar escenarios futuribles. Como vemos, las consecuencias inintencionadas tienen que ver con la imposibilidad de imaginar futuros y de predecir las consecuencias de nuestros actos y tienen que ver con nuestra cultura cortoplacista que nos alejan de poder pensar en las repercusiones a largo plazo.  Otros apuntan a la irracionalidad implicita en la naturaleza humana y en las instituciones que conforma. ¿Alguien ha escuchado hablar de la exuberancia irracional de los mercados?.  La cuestión es que cada vez están más de moda las consecuencias inintencionadas de nuestros actos, y lo que nos queda. Lo muestra muy bien el gráfico de Lexis-Nexis que recoge las apariciones del témino en la prensa de lengua inglesa desde 1990 a 2010.

viernes, 9 de marzo de 2012

El libro ha muerto, larga vida al libro.

Hace tiempo que gurús y futuristas de la comunicación pronosticaron la muerte del libro. Pensar en la muerte del libro como soporte es reducir el libro a su función utilitaria y no prestar atención a otras dimensiones. Vivimos en una sociedad de consumo simbólico, esto es, una sociedad donde los productos sirven para indicar posición social y expresar la identidad individual de cada uno; o para despertar la curiosidad, el deseo de novedades, emoción y estados afectivos. Así, la función utilitaria del libro es una más de muchas y no lo suficientemente importante como para precipitar su desaparición. Los libros están cargados de tanta significación cultural y social que un cambio tecnológico no es suficiente para barrerlos de un plumazo. Los libros y lo que hace la gente con ellos es interesante. Toda casa de intelectual que se precie está llena de libros, si todos esos libros estuvieran en un i-pad alamacenados, el intelectual tendría que abordar otras estrategias para comunicar que ha amueblado bien su cabeza.  Por otro lado hay quien siempre sale a pasear con un libro y hay a quienes les gusta mirar el título del libro que leen los demás. Hay personas que se relacionan intercambiando libros y otras que van a pasar la tarde a las librerías. También hay gente que coloca en las estanterías los libros por colores, otros que los apilan en columnas en el suelo y artistas que hacen arte utilizando libros como soporte o materia prima. Y muchos editores buscan maneras de añadir valor estético a los libros para convertirlos así en joyas del diseño. Aquí van un par de ejemplos.


Penguin Threads Set II by Rachel Sumpter

martes, 25 de octubre de 2011

La pregunta del millón

"Es la historia del compositor en Londres que expresa su rabia y su sueño de una sociedad mejor a través de la música que compone. O la historia del trabajador de Birmingham que pasa sus tardes en su jardín para que parte de sus actividades diarias tengan sentido y sean placenteras para el. O la historia de los campesinos indígenas de Oventic, Chiapas, que crean un espacio de auto-gobierno y lo defienden cada día de los paramilitares que los acosan.O la historia del profesor universitario en Atenas que crea un seminario fuera de la universidad para promover el pensamiento crítico. O la historia del editor barcelonés que centra su actividad en publicar libros contra el capitalismo. O la historia de los amigos de Porto alegre que forman un coro símplemente porque les gusta cantar. O la historia de los profesores de Puebla que se enfrentan a la opresión de la policía por un tipo diferente de educación. O la historia del director de teatro en Viena que decide utilizar sus habilidades para mostrar un mundo diferente a aquellos que ven sus obras. O la historia del teleoperador en Sidney que en sus ratos libres se dedica a pensar en como luchar por una sociedad mejor. O la historia de la gente de Cochabamba que se agrupa para plantar cara al gobierno y al ejercito para impedir que el agua sea privatizada y mantenerla bajo su control. O la historia de la enfermera en Seul que hace todo lo posible para ayudar a sus pacientes. O la historia de los trabajadores en Neuquen que ocupan una fábrica y se la apropian. O la historia del estudiante de Nueva York que piensa que el tiempo en la universidad debe ser utilizado para cuestionarse el mundo. O la historia del trabajador en Dalkeith que busca fisuras en el sistema de normas que le constriñe para abrir así la posibilidad de otro mundo. O la historia del joven mejicano que, enfurecido por la brutalidad del capitalismo, marcha a la selva y organiza una lucha armada para cambiar el mundo. O la historia del profesor jubilado en Berlín que dedica su vida a luchar contra la globalización capitalista. O la historia del funcionario del gobierno de Nairobi que dedica su tiempo libre a combatir el sida. O la historia del profesor universitario en Leeds que utiliza el espacio que todavía existe en algunas universidades para organizar cursos sobre activismo y cambio social. O la historia del anciano que vive en un feo edificio a las afueras de Beirut que siembra de plantas su balcón para rebelarse contra todo el hormigón y  el cemento que le rodea. O la historia de de la jóven en Ljubljana o el joven en florencia que dedican su vida a inventar nuevas formas de lucha para mejorar el mundo. O la historia del campesino en Huejotzingo que se niega a permitir que su huerto sea sustituido por un parque de coches no vendidos.O la historia del grupo de sintechos en Roma que ocupan una vivienda abandonada y se niegan a pagar el alquiler. O la historia del entusiasta en Buenos Aires que dedica sus energías a abrir nuevas perspectivas para un nuevo mundo. O la historia de la chica en Tokyo que decide no ir a trabajar hoy y se va al parque con un libro, este libro o cualquier otro. O la historia del joven francés que construye váteres secos como su contribución para radicalmente alterar la relación de los hombres con la naturaleza. O la historia del ingeniero de telefonía en Jalapa que deja su trabajo para pasar más tiempo con sus hijos. O la historia de la mujer en Edimburgo que, en todo lo que hace, expresa su rabia a través de la creación de un mundo de amor y ayuda mutua".
Este texto - la traducción es mía- aparece en el primer capítulo de Crack Capitalism de John Holloway, que es uno de los escritores más interesantes que estudia los movimientos sociales y reflexiona sobre cómo cambiar un sistema económico que deja trás de si una destrucción natural sin parangón y cada vez a más personas tiradas como si fueran objetos sin valor. El título del libro se refiere a los cracks del capitalismo, a las fisuras del mismo, a las grietas por donde todo puede empezar a resquebrajarse, y todas las historias de esas personas comentadas más arriba representan esas fisuras, esos cracks.
John Halloway aporta luz a todo lo que está sucediendo hoy en día. Para él la revolución no es una cosa que debamos esperar ver en el futuro pues la revolución ya está aquí y ahora, y consiste en averiguar cómo parar de reproducir un sistema que está destruyendo la humanidad. Y esa es la pregunta del millón, la pregunta sin respuesta sobre la que Holloway reflexiona de manera esclarecedora. Holloway argumenta que la revolución no consiste en destruir el capitalismo sino más bien en negarse a crearlo, en  negarse a seguir perpetuándolo. Después reconoce, y esto es fundamental en su pensamiento, que no sabemos cómo hacer esto, no sabemos cómo actuar para dejar de reproducir el capitalismo. Pero esta ignorancia no debe suponer un freno, y hay que adoptar el lema zapatista de "preguntado, caminamos" . Así, admitir que no tenemos respuestas ni soluciones claras debe convertirse en un principio de conocimiento y organización  que pretenda involucrar a todos en el proceso de determinar nuestro comportamiento individual y colectivo. Lo que propone Holloway es que pensemos por nosotros mismos, utilicemos nuestra imaginación, sigamos nuestras inclinaciones y hagamos lo que sea que consideremos necesario o divertido para luchar por otro mundo posible. Porque ¿quién dice que formar parte del black block del movimiento antiglobalización o acampar en sol con los indignados es más efectivo que crear tu propio huerto, dejar de trabajar para estar con tus hijos  o consumir menos? ¿Quién dice que no respetar la propiedad intelectual o utilizar Linux es más efectivo que ocupar un edificio y montar un centro social?  Como ya se ha dicho, no tenemos las respuestas, pero esto no quiere decir que todas la iniciativas individuales, todas las fisuras, sean esfuerzos aislados, atomizados e inútiles puesto que existe una resonancia entre todos ellos, un reconocimiento mutuo, una conciencia de pertenencia a un movimiento de rebelión más amplio, un constante flujo de intercambio de ideas e información. Pero este sentir colectivo no significa que todos estemos de acuerdo, es más, la discusión y el disentimiento son esenciales para la formación del movimiento. Como vemos, se trata de cambiar las cosas desde la multiplicidad, expansión y resonancias de iniciativas individuales y grupales que no reproduzcan las estructuras del capitalismo, cambiar el mundo sin alcanzar el poder, concepto emergente en el mundo activista y que es precisamente el título de otro de los libros de Halloway, y sobre el que también reflexiona otro pensador interesante llamado Raúl Zibechi, estudioso de los movimientos sociales insurgentes en latinoamerica, y del cual oí hablar en Z-Net, la plataforma virtual creada por N Chomsky y otros intelectuales americanos, que en un acto de humildad reconocieron que tal vez sean  los movimientos sociales de américa del sur el modelo de referencia  de los movimientos transformadores de la realidad que ultimamente tratamos de predicar por occidente.

domingo, 23 de octubre de 2011

star-up nation

¿Qué hace de Israel el país con más emprendedores del planeta? ¿Qué hace que sean los israelíes los más emprendedores e innovadores? ¿Por qué Israel tiene más star-up orientadas a las nuevas tecnologías que Europa, Japón, India, Korea y China juntas? ¿A qué se debe semejante densidad? Star-up nation es un libro escrito por Dan Senor y Saul Singer que intenta responder a estas preguntas tan pertinentes en días de crisis económica y elucidar cuáles son las claves de la cultura emprendedora e innovadora. Muchas personas piensan que Israel recibe miles de millones de dólares de USA y que esta es la clave. Otros, en esta linea, consideran que el exito emprendedor de Israel tiene que ver con su cultura de ocupación. Siendo esto real y muy real, existen otros factores muy interesantes que merece la pena comentar.
En primer lugar, Israel es, en sí, un país star-up. Reciente en la historia, pequeño, con pocos recursos naturales, rodeado de enemigos, y  sobre todo, Israel es un país cuya población está compuesta de inmigrantes judios de todas las nacionalidades, un verdadero melting-pot.Hay que recordar que los inmigrantes son personas que asumen más riesgo que el resto de las personas ya que han decidido embarcarse en la aventura  de desarraigarse y  empezar de nuevo en una nueva tierra, y esto tiene mucho que ver con el emprendimiento. 
Por otro lado los autores hacen referencia al difícil de definir concepto "Chutzpah", que tiene multitud de significados entre los que se incluyen "valor", "audacia", "insolencia", "arrogancia"; y  que se refiere a una actitud muy propia de la cultura israelí, y que se plasma muy bien en la manera en la que los estudiantes cuestionan a sus profesores, los empleados a sus jefes y los soldados a sus superiores. Es decir, los israelíes son educados desde muy pequeños para cuestionar lo evidente, el status quo, y son muy dados a debatir sobre cualquier cosa y a proponer nuevas ideas, esto es, son educados para replantearse todo constantemente, lo cual establece un link directo con el concepto de innovación.
Como todos sabemos el servicio militar de dos años es obligatorio en Israel para hombres y mujeres, y como la cosa está calentita por aquellas tierras palestinas, los jóvenes de 18 a 22 años se ven inmersos en operaciones, proyectos y misiones reales en las cuales aprenden a trabajar en equipo, a desarrollar el sentido de liderazgo así como el pensamiento estratégico, sin olvidar el contacto con las tecnologías militares más avanzadas. Todas estas experiencias hacen más maduros a los jóvenes militares que al resto de los jóvenes en el resto del mundo, que ya sabemos a qué se dedican en estas edades. Pero lo más interesante de la mili israelí es el ambiente poco jerárquico que se respira, donde nadie se saluda oficialmente y los militronchos se dirigen a sus superiores por sus motes. Todo esto, de alguna manera contribuye a esa actitud "chutzpah", a esa cultura anti-jerárquica y cuestionadora en la que por ser jefe no se respeta automáticamente tu opinión y que tanto tiene que ver con el pensamiento innovador.

 

sábado, 15 de octubre de 2011

Espabila. La crisis explicada

Qué necesario es que entendamos la realidad para poder transformarla. A eso tradicionalmente se le ha llamado tomar conciencia,  y claro está, es un acto voluntario, doloroso y sin vuelta atrás, como tomarse la pastilla azul que toma Neo en Matrix. Aquí va una pildorita azul, de fácil digestión, de la mano del catedrático de economía Juan Torres.

lunes, 10 de octubre de 2011

educación si, pero qué educación

Vivimos en una sociedad que según nos dicen se basa en la innovación. Para muchos innovar significa no hacer las cosas como se venían haciendo, es decir, innovar requiere no ser demasiado conservador, desarrollar un espíritu crítico y ser capaz de ver la realidad con distintos ojos. Así es como surgen las nuevas ideas. Ahora bien, ¿reciben los estudiantes educación para el pensamiento innovador o más bien son educados para todo lo contrario?. Cada vez más personas empiezan a criticar el conservadurismo de un sistema educativo que crea estudiantes que repiten lo que se les dice pero que son bastante incapaces para cuestionar lo aprendido y desarrollar sus propias ideas. Este video retrata perfectamente este panorama:

nuevas tecnologías y distracción

Douglas Rushkoff nos habla en su documental digital nation cómo las nuevas tecnologías, en muchas ocasiones, más que mejorar la manera en la que los estudiantes aprenden, impiden la concentración necesaria para tales propósitos. La verdad es que es difícil prestar demasiada atención cuando el móvil no para de sonar y cuando no paramos de recibir mensajes en twiter, facebook o el correo electrónico. Ante esta situación empiezan a aparecer divertidas propuestas como la de Miranda July, que en su  humorístico e ingenioso video titulado "Un consejo útil para los que fácilmente distraídos".

jueves, 9 de junio de 2011

el manifiesto de los economistas aterrados y otros que toman conciencia

Los manifiestos, los videos animados y los documentales son los soportes más utilizados para transmitir todas estas nuevas ideas que conforman un relato alternativo para enfrentarse al relato dominante. El poder no sólo se ejerce con la violencia sino con la persuasión -recuerden a Popper cuando decía que la propaganda era una forma de violencia. Así, surge esta batalla ideológica de relatos tan interesante en el nuevo espacio de las redes sociales en internet.
Ultimamente hemos visto manifiestos como los de los revolucionarios culturales, el  de kick it over, el de los diseñadores slow, el de juventud sin futuro o como los de democracia real ya. El manifiesto de los economistas franceses aterrados da miedo: el mismo miedo que sentimos cuando vemos acercarse lo inevitable y ya no hay escapatoria, el miedo que surge cuando ya es un verdadero acto de equilibrismo y mutilación cognitiva mirar hacia otro lado y aferrarse al clavo ardiendo del discurso negacionista del status quo. Cientos de economistas franceses temblorosos ya han frmado el manifiesto que podéis encontrar en español aquí y que va muy en la onda de las reivindicaciones del 15M, eso si, a alguno le va a hacer falta un buen puñado de ansiolíticos para digerir tanta evidencia.
El hamster imposible de este video animado pretende concienciarnos de la posibilidad de una relación diferente y no destructiva con la naturaleza.

El video nacional sobre nuestra queridísima crisis inmobiliaria.

Y el último documental de la siempre polémica y viral serie Zeitgeist...

Y el controvertido "the war you don´t see" (la guerra que no ves) de J Pilger

lunes, 28 de marzo de 2011

zombiemanía

Una invasión de zombies recorre nuestra cultura. Pero ¿qué pueden decir los muertos andarines sobre los vivos? Sin duda, la relevancia del zombismo refleja  un montón de las ansiedades contemporáneas, desde la degradación medioambiental que amenaza con un futuro apocalíptico, al temor a las plagas globales generadas por el ansia prometéica de científicos jugando a ser dios con la naturaleza, en una sociedad capaz de crear monstruos o las condiciones para que éstos emerjan, dejando a la humanidad en un estado de indefensión e incertidumbre ante eventos superiores imposibles de controlar. Así, filósofos, antropólogos y sociólogos se han lanzado a intentar explicar tanta presencia zombie. Aquí van algunas de sus explicaciones:
Por un lado y desde la perpectiva de la economía ya se habla de una economía zombie, llena de entidades no productivas, mantenidas vivas gracias a subvenciones y que de forma parasitaria se alimentan de la sociedad. Por otro lado, nos encontramos con el zombie que funciona como  metáfora del trabajador moderno, alienado o zombificado; o como metáfora del moderno consumidor, el consumidor zombie que compra cualquier cosa sin pensar, como por impulso. También habría que recordar esos momentos de rebajas donde los consumidores, como hordas, esperan a las puertas de unos grandes almacenes, para saciar así su furia consumistas. Los zombies de hoy son ansiosamente antropófagos, lo cual se podría leer en clave consumista: el consumo de carne humana como irrefrenable compulsión canibal dónde el deseo zombie nunca es satisfecho, como sucede precisamente con los objetos de consumo, que nunca sacian al consumidor. Pero también el aspecto canibal podría interpretarse en clave ecologista: el consumo ilimitado y la destrucción de la naturaleza es una manera de devorar nuestro propio futuro, ya que acabamos, como zombies, con toda vida a nuestro alrededor para regocijo de nuestra glotonería consumista. Así se podría decir que el escenario zombie representa la posibilidad  de una mala digestión por parte de nuestra cultura de consumo.
También hay pensadores que consideran que los zombies reflejan las ansiedades de la burguesía frente a las masas empobrecidas. Existe el símil entre zombies y lumpenproletariado, seres sin escrúpulos morales, ni educación, ni normas, puramente instintivos y violentos. Así los zombies serían la representación del miedo de las clases acomodadas ante las hordas empobrecidas que ponen en peligro sus privilegios.
Desde un punto de vista más existencial y psicologista el estado zombie representa el miedo a la pérdida de humanidad a la que se ve sometido un ser que ya no tiene vida interior, un ser autómata regido sólo por impulsos, que ya no tiene identidad ni mente ni autonomía o control sobre sus actos y que queda reducido así a una esclavitud eterna. O peor todavía, los zombies representan a seres que no son conscientes de ser zombies, lo que introduce un miedo aún mayor: ¿Y si todos somos ya zombies y no nos damos cuenta?
Desde un punto de vista social los muertos vivientes representan el espítiru de la horda, de la masa enloquecida que refleja el miedo a la desestructuración social, el miedo ante un escenario de colapso normativo e institucional, donde el estado desaparece y vuelve el estado de todos contra todos. Nuestra cultura coloca al individuo como centro del universo. Yo y mis allegados somos individuos, y el resto es masa. Las películas de zombies plasman el esfuerzo individualista contra la masa, ofreciendo narrativas donde los protagonistas pueden reafirmar, a veces de forma heróica, su individualidad frente a la masa y demostar su superioridad y habilidades de supervivencia. De alguna forma los zombies reflejan el esfuerzo de nuestra cultura individualista de representar lo abyecto, que definido en palabras de J Kristeva, viene a ser aquello de lo que necesito deshacerme para poder ser yo mismo.
Hay quienes describen la zombie-manía como vehículo para la transmisión gráfica de violencia en un contexto libre de culpa, y dónde los zombies pueden ser aniquilados sin ningún tapujo moral en un sobrerepresentado espectáculo dedicado a ver morir lo que ya está muerto;y hay quienes aluden a que la narrativa zombie tiene que ver con un hombre que, debido a circustancias excepcionales, se encuentra en una situación en la que reclama su lado macho. Una vez que el mundo moderno -donde las mujeres tienen la libertad de elegir hombres y descartarlos- ha colapsado bajo el yugo zombie, los hombres tienen la oportunidad de volver a su sitio, gracias a la capacidad de supervivencia que le otorga su superioridad física, y tomar así, de nuevo, el mando y el rol protector.


Como vemos, la mayoría de las películas de zombies representan un futuro incierto, plagado de incertidumbre, donde las personas no pueden confiar en su cultura ni en el resto de las personas ni en un héroe salvador. Lo que se plasma aquí es que la esencia humana es fea y egoísta, que no hay esperanza y que cuando hay problemas no te puedes fiar de nadie, puesto que cualquiera puede ser un zombie. Narrativa zombie como representación de la imposibilidad de llegar a entenderse.

domingo, 6 de febrero de 2011

cositas sobre la gestión de la red

Merece la pena ver este video para intentar comprender posibles escenarios de lo que puede ser o no internet en el futuro que nos viene. Internet es hoy en día una magnífica herramienta al servicio de los ciudadanos, espacio para la creación de espacios de debate y la fusión de sinergias creativas y culturales, pero esto está lejos de ser siempre así. Ya se habla de la balcanización de la red, de la red de distintas velocidades etc..No en vano existe todo un partido político centrado en defender la estructura democrática de la red y un conjunto amplio de intelectuales preocupados por esta temática...

lunes, 18 de octubre de 2010

Prepárate!!!

La sociedad de hoy en día nos tiene un poco atemorizados. Todo el día nos enfrentamos a un montón de peligros en la tele y en los medios de comunicación. Que si el terrorismo, que si los psicópatas, que si las tribus urbanas, que si las mafias de los es países del este etc... Los medios de comunicación viven de esto, de buscar nuevos miedos porque el mismo ya no sería noticia. Y lo peor es que no son -estadisticamente hablando- peligros reales. Es lo que los sociólogos y estudiosos de los medios de comunicación llaman la creación del terror moral. Si uno busca en amazon encontrará una buena oferta de libros analizando este fenómeno. La doctrina del shock de Naomi klein y El miedo es el mensaje de Enrique Gil calvo son dos buenos ejemplos. De alguna manera esto ya es un clásico, se trata de tenernos pensando otras cosas para que pensemos menos en las verdaderamente importantes. Si se piensa bien, si se miran las estadísticas de asesinatos, muertes violentas etc.., nos damos cuenta de que vivimos atemorizados a pesar de que vivimos en sociedades más seguras. Y es esto lo que acojona...
Ya sabemos que los campeones del miedo son los americanos. La película Bowling for Columbine del exagerado Michael Moore lo ilustra bien claro. Y no es de extrañar que de aquellas tierras surja la siguiente propuesta. Preparednesspro es una empresa que ofrece formación profesional  para estar preparado en caso de "necesidad "o catástrofe, por lo que pueda pasar, en las areas que tienen que ver con la comida,el agua, los primeros auxilios, la defensa personal y las finanzas. ¡A ver si esto del miedo no va a ser más que otro negocio!. 

martes, 21 de septiembre de 2010

los ciclos de la moda gráficamente

Este gráfico expresa bastante bien diferentes momentos en el proceso de difusión y adopción de la moda. Muy similar al modelo clásico  o "trickle across model" de difusión de las innovaciones pero aportando un análisis de aspectos poco estudiados como los comportamientos irónicos o el nostálgicos en moda.



















Aquí van precisamente más gráficos sobre la ironía y sobre el redescubrimiento nostálgico que he sacado de aquí. El primer gráfico habla de ciertos hipsters que para expresar su terrible ironía se presentaban en conciertos de música noise con camisetas de los new kids on the block que ya la masa más conservadora acaba de abandonar. El segundo caso habla de ese momento moda en el cual algo que había estado de moda y que había sido relegado al baúl de los recuerdos es rescatado de nuevo nostálgicamente.