lunes, 15 de marzo de 2010

art-detox

Hay performances para todos los gustos.Hay quienes piensan que el arte como negocio y el museo como centro comercial echan a perder la experiencia estética. Y hay quienes piensan una cosa -como este de la foto- y hacen algo al respecto. El mensaje está claro: La experiencia artística es una cosa individual. La institucionalización del arte y las visitas guiadas empequeñecen nuestra imaginación, canalizan nuestra sensibilidad, entorpecen nuestra espontánea revelación espiritual etc... De alguna manera existe una similitud entre esta performance y el pensamiento protestante, una misma alergia a los intermediarios. Este de la foto no quiere a nadie entre el y el arte. Los protestantes no quieren a nadie entre ellos y dios.